Mi Mes sin Facebook y Twitter. 10º Experimento del 2017

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Junto con el final del mes de Octubre llegó el término de mi ayuno de dos de las redes sociales que más utilizo, Facebook y Twitter, y debo confesar que en esta ocasión sí me resultó difícil estar sin interactuar en esas dos plataformas. Pienso que se me hizo más difícil por dos aspectos bastante específicos.

El primero es bastante obvio, dejar al mismo tiempo estos dos espacios virtuales en los que “convivo” con base a la lectura y opinión de manera rápida y no siempre tan reflexionada, fue mucho más fuerte que dejar de usar solamente uno de ellos. Es decir, en mi caso es cierto aquello de que buscar dos cambios al mismo tiempo es mucho más difícil que sólo hacer uno.

El segundo tuvo que ver con que durante este mes viví un periodo bastante estresante y quitarme una fuente de dopamina casi garantizada fue quedarme de frente con algo que quería evitar. Volví a recurrir a Pinterest y ahora revisé más que nunca Instagram, y  llegué a aficionarme mucho más a ésta última red, así que me queda muy claro que esto de la descarga de dopamina me llega bastante y sí es algo a lo que recurro para sentir algo de alivio por la evasión. Quizá sería bastante bueno probar con un ayuno total de redes sociales y, sobre todo, practicar de manera más fuerte esto de lidiar con las fuentes de estrés de manera directa.

Revisando los dos años anteriores en los que hice este experimento, pude ver que algo que había hecho en aquellas ocasiones era escribir en este blog y en Medium como plataforma, lo que sin duda debo seguir haciendo pues además me ayuda a lidiar con el estrés, pues escribir me ayuda a clarificar lo que pienso, es una forma de ejercitar la gratificación a mediano y largo plazo, ya que pasa más tiempo en que alguien lea una de mis publicaciones que en recibir retroalimentación por algo a lo que nada más le di: compartir.

También me di cuenta de que había pensado en fijarme horarios para revisar Facebook y esto se quedó en idea, lo que comprueba que si no establezco herramientas o métodos de seguimiento dejo muchos proyectos en el aire, que me es mejor armar acciones muy concretas para hacer aquello que pienso y digo que quiero hacer. No se trata nada más de ejercitar la fuerza de voluntad, hay que establecer hábitos que hagan que realice con la mayor frecuencia posible acciones que contribuyan a conseguir aquello que busco.

Debo confesar que pensé que perdería seguidores en Twitter y esto solo ocurrió en una ocasión, por lo que pienso que también en esta plataforma debo cuidar más que tanto la observo y qué es lo que comparto. Después de todo, mi idea es que mi participación en ambos espacios me aporte y le aporte algo a quién me llega a leer, y no que nada más sea un lugar para desahogarme, andar de turista o ejercitar esa facilidad que tengo para saltar de un tema a otro. Bueno, regresé a esto de las redes sociales más comunes, ojalá y eso le agregue algo a su timeline si es que me tienen en él, o que el experimento les haga tener algo de curiosidad por revisar qué tanto y para qué utilizan ustedes este medio.

GLM

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Un Mes sin Carne. 9º Experimento del Año.

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Ya es el tercer año consecutivo en el que experimento teniendo un mes sin carne, y sigue siendo en el mismo mes como un regalo para la ovolacteovegetariana de la familia, algo que es un detallito pero que lo hago con mucho cariño. La suma entre la recurrencia del experimento y que sea un regalo ayuda a que bastante sencillo cumplir con esta modificación de hábito, con todo y que en esta ocasión hubo varias veces en las que comí fuera de casa, dónde tenemos una dieta que tiende hacia lo vegetariano.

Ahora no tuve antojos y pude decir que no sin problema aún en situaciones sociales, y fue un poco gracioso que a un par de personas a las que les dije que estaba en un mes sin carne me respondieron: “ah, estás en uno de tus experimentos”, lo que de cierta manera me indica que me leen o por lo menos me escuchan cuando hablo de esto de practicar un cambio mensualmente. Claro, también se ha presentado el comentario: “¿es otra de tus cosas chairas?” que es medio en broma y medio en serio, por aquello de que nada más en un mes.

Como en este experimento me ha ido bastante bien, la verdad es que estoy decidiendo si extenderlo o volverlo un poco más complejo. La primera opción implicaría dejar de consumir carne por lo menos dos meses, y la segunda la estoy pensando como tener un mes con una alimentación vegana. Tengo un par de meses para decidir que camino tomar y, porque no, para concretar la idea de llevar un monitoreo preciso de qué le pasa a mi organismo cuando dejo de consumir productos animales. Si saben de alguien que me pueda asesorar en eso del monitoreo, espero recomendaciones.

GLM

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Un Mes de Duchas Frías. Experimento # 8 del año.

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Hoy toca hablar un poco del octavo experimento que hice en este 2017, pues aunque voy bastante tarde en esto de reseñar cómo me fue con aquello que quedé en hacer a principio de año, no quiero dejar de contarlo, pues no dejé de hacerlo y quiero dejar en el ciberespacio constancia de ello, pues aunque sólo lo lea yo, con esto me podré acordar de que cumplí algo que quedé conmigo mismo.

Este fue el segundo año en el que decidí ducharme con agua fría durante todo un mes y como primer punto distinto debe decir que la verdad es que bajé la temperatura con la que me baño desde que hice el primer experimento. No es que siempre use sólo agua fría pero ya utilizo mucho menos agua caliente, lo que me ayuda a ahorrar algo de gas y además hace que me frustre menos cuando se acaba porque no puse la carga correspondiente a tiempo. Digamos que con algo tan sencillo aprendí a enfrentar sin tanto sufrimiento la fría realidad, bueno, por lo menos esta pequeña parte.

A fin de cuentas de eso se tratan estos experimentos para mi, hacer una pequeña modificación en mi cotidianidad y ver cómo la manejo, en una de esas y practicar en hacer algo diferente y/o incómodo me ayuda a lidiar con eso cuando surja de manera imprevista. Por lo pronto, utilizar agua fría para bañarme es algo que me sale con mayor facilidad y que puedo practicar sin ningún problema en los meses calurosos del año. Tendré que intentarlo en los meses fríos para ver qué tal me va y, sobre todo, para evaluar mejor esto del sistema inmune y su reacción ante la utilización del frío.

GLM

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La Gratitud y las Quejas. 6º y 7º Experimentos del Año.

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Es difícil ver que dejé de escribir en el blog a mitad del año, pues me pesa haber descuidado este espacio. Afortunadamente esto no quiere decir que dejé de escribir ni que dejé de hacer los experimentos, así que más vale retomar la escritura en este sitio reportando lo que viví con los experimentos seis y siete de este año, pues ambos están íntimamente relacionados.

Empezar y terminar los días de un mes dando gracias me ayuda a recordar  lo que sí tengo, algo que siempre ayuda pues me es más fácil pensar en posibilidades desde esta posición, aún al enfrentar momentos complicados. De hecho, cuando se han presentado complicaciones en algunos proyectos regreso a esta idea de dar gracias por lo que sí tengo y desde ahí comienzo a retomar. Vamos, regresar a escribir en el blog es también parte de este ejercicio, pues este espacio está aquí y en él puedo escribir siempre que quiera y lo que yo desee.

Con las quejas en esta ocasión me pasó algo muy curioso, pues por una parte el dejar de quejarme me obliga a hacer algo al respecto de las situaciones que me desagradan, pero también me di cuenta de que muchas veces sentía que me quedaba con ganas de decir algo. Al analizar con más detalle en que situaciones me sucedía esto, pude ver que eran aquellas en las que había dejado crecer una pequeña molestia o había dejado de hacer algún señalamiento o aclaración en el momento que había sido necesario.

Es decir, me di cuenta que muchas veces me surge la queja cuando ya llevo tiempo con un desacuerdo, molestia o sin prestar atención a alguna incomodidad que pude haber resuelto antes de que creciera. Probablemente habrá quienes piensan que esto también es quejarse, pero a mi me parece que si la incomodidad es dicha a tiempo, es descriptiva y no juzga intenciones, no necesariamente es una queja.

Por otra parte, también me di cuenta de que hay momentos, situaciones y hasta personas con las que lo que mejor funciona es la queja directa y hasta airada, pues de lo contrario no se escucha o no se toma tan en serio la incomodidad, molestia o el simple señalamiento.

Ciertamente, las quejas bajan cuando uno se centra en lo que sí hay y lo agradece, y con esa actitud es más sencillo encarar las situaciones aunque estén muy complicadas. Pero también hay momentos en los que queda bien quejarse y pelear por modificar el estado de las cosas. La clave parece estar en diferenciar cuando es momento de hacer qué cosa y no persistir en un estilo que está dejando de tener resultados.

GLM

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Esta Publicación No va a Cambiar tu Vida.

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La Libertad de una Taza de Café. Por @Crisreza

Lo siento, pero esta publicación no va a cambiar tu vida. Tampoco va a cambiar tu manera de pensar, como lo aseguran un montón de videos que circulan por el ciberespacio. Pretender que una de mis publicaciones haga cualquiera de las dos cosas me parecería sumamente arrogante, a lo más que aspiro es a generar una conversación entre mi texto y tus propias ideas, que te generes algunas preguntas personales, a que quizá respondas alguna de las que yo me hago, y a que podamos tener una conversación virtual por los diferentes medios de conexión disponibles gracias a internet.

Algunas de mis publicaciones también buscan contar cómo he hecho algunos cambios, y en otras pretendo mostrar con algo de humor mi punto de vista, o ironizar sobre él y los puntos de vista que repetimos y hacemos una moda en el espacio virtual y el cotidiano (a veces creo que cada vez nos cuesta más trabajo diferenciarlos). Quizá la máxima aspiración en esos casos es inspirar a la reflexión, a conversar sobre el tema conmigo o con alguien más, o a que simplemente alguien las lea y me diga que no está de acuerdo.

Si alguien hace algo diferente a lo que yo he hecho por probarme que estoy equivocado y además de eso consigue que le vaya bien, ¡excelente! Si alguien sigue alguno de los experimentos que he hecho y obtiene buenos resultados, me parece genial. Y es que aún en el trabajo de profesional del cambio, que cada vez me cuesta más trabajo llamarle terapia, lo más que puede uno hacer es señalar posibles caminos, detonar la reflexión sobre el que se está siguiendo y aplicar técnicas que ayuden a que la(s) persona(s) consiga el cambio que está buscando o por lo menos deje de irle tan mal como le estaba yendo.

Y es que si bien es cierto que cada uno de nosotros tenemos que hacer nuestro trabajo personal, los profesionales del cambio no podemos quedarnos en señalar eso, también es nuestra labor mostrar posibilidades de reflexión y acción, recordar motivos, co-crear posibilidades, ayudar a modificar hábitos, etc., y para todo eso no basta una publicación ni un video. ¿O ustedes creen que sí?

GLM

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Sin uno de dos vicios. 5º Experimento del año

Dos Vicios

 

Si bien no me estoy refiriendo a una falta de rectitud o defecto moral en las acciones ni al hábito de obrar mal, dos de las acepciones más “duras” de la palabra vicio según la RAE, definitivamente mi “afición” al café y al alcohol sí tiene que ver con un gusto especial o demasiado apetito de algo, que incita a usarlo frecuentemente y con exceso, por lo que sí los puedo considerar dos de mis vicios, y de ahí que el experimento del mes de mayo se haya tratado de mantenerlos a raya, cosa que terminé haciendo a medias.

Después de 12 días sin café y alcohol terminé cayendo en una de esas dos tentaciones y me tomé una copa de vino tinto y, a diferencia de lo que sucedió cuando me tomé una taza de café, cuando se volvió a presentar la oportunidad de beber lo volví a hacer. Puedo poner la excusa de que el mes tenía muchas celebraciones, la de la fuerte carga de trabajo que hacía necesario un momento de relajación o inventar cualquier otra, pero no dejan de ser eso, pretextos.

¿Par qué me sirve el experimento de este mes? Como primer punto, para ver que eso de buscar cambiar dos hábitos al mismo tiempo tiene un alto grado de dificultad, y así hay que encararlo cuando esto sea necesario. Segundo, que el que pone a raya mis vicios soy yo mismo y además las circunstancias que vivo y en las que me pongo influyen mucho, así que me ayuda más tener en cuenta el contexto y no nada más mi fuerza de voluntad o mi compromiso personal. Que estos dos son puntos muy conocidos y dichos como recomendaciones, cierto, pero no es lo mismo sólo decirlos que vivirlos y aprender a manejarlos, que a fin de cuentas de eso se tratan estos experimentos.

Me surgen más reflexiones sobre este 5º experimento, conforme las vaya aterrizando las plasmaré por aquí, por lo pronto, me despido para tomarme una deliciosa taza de café que me está esperando ; ).

GLM

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Escribir un Post Todos los Días. 3er Experimento del Año.

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Escribí un post para el blog 24 de los 31 días que tiene el mes de Marzo, es decir, prácticamente dejé de escribir en este medio durante una semana. Haciendo el análisis de los días que no escribí, uno fue por enfermedad, dos porque no me organicé bien para hacerlo durante un viaje de trabajo, y los cuatro restantes fueron una combinación entre mala organización de mi tiempo y no haber pensado durante el día un tema específico sobre el cual escribir.

Una vez más escogí un mes con 31 días para hacer este experimento y como cambio me puse a escribir para el blog al final del día, lo que quizá fue algo que influyó para que ahora tuviera más días sin cumplir con el reto que el año pasado. Si considero que escribir es algo que tengo que hacer como parte de mi trabajo, debería de poder organizarme mejor para darle tiempo de calidad a este espacio de reflexión y diversión.

Ahora no me sentí culpable por no escribir cuando me lo había propuesto y, aunque en este año tuve 20 visitas menos que el mes de 2016 en que hice este experimento, tuve un mayor número de me gusta a las publicaciones que hice. ¿Será que escribir sin culpa ayuda a que escriba mejor aunque lo haga con menos frecuencia?, puede ser, y quizá la clave está en ver cómo ser más consistente.

Quizá para el próximo año lo más conveniente será enmarcar esta experiencia de una manera diferente, algo así como: ¿cuánto es lo más que puedo durar escribiendo todos los días para mi blog? Claro que también podría averiguar cuánto es lo más que puedo escribir por puro gusto, sea para publicar en este blog, como reflexión o para algún otro tipo de proyecto. ¿Sería ésta una manera de convertirme en escritor? No lo sé, pero bien vale la pena averiguarlo.

GLM

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¿Citar o no citar en Redes Sociales?

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Probablemente el tema sea muy ñoño o friki, pero son de esas cosas que a mi me parecen importantes, pues tanto si uno pone una frase que le gusta o que considera profunda u oportuna para un momento de su vida, más vale que uno identifique bien de dónde vino. No vaya a ser que uno ande posando de intelectual y ponga la frase de uno de esos gurús de la autoayuda. O bueno, igual y uno se considera intelectual por leer ese tipo de autores, pero más vale saber bien si fue él o ella quien dijo lo que yo estoy poniendo que dijo.

¿Y las de los amigos? Esas se me hacen todavía más importantes, primero porque me encanta tener amigos que son más inteligentes que yo y logran sintetizar una idea en una frase, y segundo porque me parece una falta de respeto no reconocerlos su inteligencia y hacer esa especie de robo intelectual. Pues eso, que a mi me parece que no citar es tratar de robar una idea y no reconocer que uno necesita pararse en hombros de gigantes para ver más lejos. Cuando eso pasa, uno puede terminar citando mal hasta a un personaje de ficción, como sucede en la foto de Gandalf que encabeza este texto ;).

GLM

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Archivado bajo Cultura, Escribir, Estilo de Vida, Motivos Personales

Retroalimentación.

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Tanto si te dicen que algo que hiciste les gusta o no les gusta, o te dicen el clásico: “está bien, pero…”, es más, el silencio también es una retroalimentación. El punto es entender qué es lo que nos están retroalimentando, pues muchas veces no es el trabajo en sí ni nuestra persona per se, y es que muchas veces es lo que provoca nuestro trabajo en esa persona que lo ve, lo lee o lo escucha, pero el problema es que muchas veces las personas no están acostumbradas a analizar esa parte y a ponerle palabras.

¿Cómo nos van a decir que se sienten cuestionados si eso lo asocian a algo negativo?, ¿cómo decir que les pusimos enfrente una pregunta que no habían contemplado y para la que no tienen respuesta?, ¿qué pasa si lo que hicimos confronta su visión del mundo? Bueno, si muchas veces hasta es difícil decir porque algo nos parece mal, quizá por eso es más fácil tomar parámetros de un tercero para aplicárnoslos, así hasta parece que no es que el que retroalimenta lo piense así, más bien es “la regla” o “escala” que está aplicando.

¿Y que pasa cuándo nos toca a nosotros retroalimentar a alguien sobre su trabajo?, ¿qué tan específicos somos?, ¿qué tan claro tenemos que en ese momento estamos siendo jueces y qué es lo que estamos juzgando? Cuando lo hacemos, ¿retroalimentamos la acción o a la(s) perona(s)?, ¿es para mejorar o para que algo no se vuelva a hacer?

Mientras más claro tengamos cómo se nos retroalimenta, cómo lo hacemos nosotros y sobre qué vamos a estar hablando y escuchando, es más fácil vivir este proceso. ¿Cómo sabes que una retroalimentación es efectiva?, sencillo, si se continúa haciendo lo que estuvo bien y se cambia lo que estuvo mal. Todas estas ideas son fáciles de decir y quizá también de comprender, el detalle está en practicarlas.

GLM

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Tu Inteligencia Puede Jugar en Tú Contra

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Si siempre encuentras explicaciones que dicen que todos los demás están mal y que tu eres una víctima de sus errores o los de las circunstancias. Si tu lógica parece infalible pero tus resultados no son los que deseas, o si sabes tanto que te quedas paralizado al contemplar todas las cosas que pueden salir mal. Entonces tu inteligencia está jugando en tu contra.

O si la has usado tantas veces para salirte con la tuya aún estando equivocado, porque siempre encuentras una excusa o el argumento perfecto para quitarte la responsabilidad o para echarle la culpa a alguien más, aunque te salgas con la tuya tu inteligencia está jugando ahí en tu contra. Y es que al final siempre hay y habrá consecuencias, las mentiras y engaños que haces a los demás y a ti mismo con tu maravillosa inteligencia terminarán dejándote solo, y entonces podrás tener toda la razón, pero probablemente no tengas mucha satisfacción.

Cuidado, porque tu inteligencia también te puede hacer tonto a ti mismo.

GLM

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