La Magia de las Preguntas.

Pongo este título con todo y el riesgo de sonar a “felizólogo” o de dar a entender que este es un post de autoayuda, pero la cosa no va por ahí. Una vez aclarado el punto, ahora sí:

Cómo psicólogo, investigador cualitativo y consultor de a ratos, me he dado cuenta que un punto fundamental del trabajo es aquello que uno pregunta y cómo lo pregunta, pues no sólo ayuda a obtener información, sino que ayuda a construir una perspectiva distinta sobre aquello de lo que se está indagando.

En el ámbito de la terapia esto ya se ha abordado en extenso (Harlene Anderson, Michael White, Tom Andersen, Karl Tomm, etc.) y me parece que bastantes colegas tienen claro que las preguntas son vitales en este tipo de trabajo. Con diferencia en el “desde dónde”, por qué y para qué, pero se reconoce que lo que uno pregunta en este contexto va llevando la dinámica hacia diferentes caminos que tienen mucho que ver con el marco de referencia del psicólogo o terapeuta y le van funcionando al paciente o consultante en la medida en que este marco tenga que ver con ellos o les presente una mejor perspectiva.

Curiosamente esto también es así en el trabajo o en las empresas. Tanto si se está haciendo una consultoria o una investigación de mercado, aquello que preguntamos va abriendo o cerrando caminos, y muchas veces es fundamental para que se de o no una innovación o un cambio. Por eso muchas veces al preguntar por qué algo se hace como se hace en una empresa, nos responden que así fue como le dijeron a alguien que se hacía  y que ese alguien ya no está en ese contexto y por lo tanto ya nadie sabe por qué se hace así, pero se hace. O en las investigaciones cualitativas encontramos sorprendentes racionalizaciones sobre aspectos que deciden una compra y que tienen más que ver con lo irracional (este tema da para otro post que ya haré después).

Lo interesante, es que una vez respondida la pregunta las cosas ya no son iguales. Esa cosa que uno hacía sin saber por qué ya no tiene tanto sentido, la elección del producto favorito ya no se vive igual, o se piensan mucho mejores respuestas a esa pregunta que ya se respondió y ahora que se lo piensa con más calma la respuesta no era tan simple.

A lo mejor por eso hay preguntas que no se pueden hacer en ciertos contextos. Quizá por eso también hay que averiguar quién quiere saber y para qué (sin duda otro tema para desarrollar). La cosa es que, aunque termine como post de autoayuda, para mí las preguntas tienen mucha magia, a lo mejor por eso me gusta esa canción de Silvio Rodríguez que dice: “… yo vivo de preguntar, saber no puede ser lujo”.

GLM

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5 comentarios

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5 Respuestas a “La Magia de las Preguntas.

  1. Cris

    Lo feo de las empresas es hacerse tantas preguntas, encontrar tantas respuestas pero no tener el poder para que se logren los cambios, será cosa de preguntarse uno primero si ahí es donde quiere estar…
    Empleada insatisfecha
    jajaja

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  2. Pepo

    Las preguntas, enriquecen siempre. Pero para las preguntas hechas, las respuestas buscan ser verdaderas. Y a veces la verdad incomoda pues tiene alcances insospechables y consecuencias inesperadas. Por lo que creo es que hay que tener bien claro qué es lo que se busca con la pregunta para lograr el efecto deseado.

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  3. Pingback: Cuida Qué y Cómo te Preguntas. | gustavolemus

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