Archivo mensual: marzo 2012

Ser como el agua y fluir.

Me doy cuenta de que muchas veces pongo títulos que parecen de libro de autoayuda, cosa que me desagrada bastante pues mi opinión sobre dicha sección de las librerías no es la más positiva (ya escribiré mis motivos), pero ni hablar, prefiero no quedarme en el disgusto que me dan muchos de los títulos que pongo, así como varios de mis post, y publicarlos, que no publicar nada y sentir que me estanco en esta experiencia de “bloguear”.

Pareciera una introducción que nada tiene que ver con el tema del título, pero se trata de todo lo contrario, se trata precisamente de reconocer esta experiencia de estancamiento que podemos sentir incluso haciendo algo, y que al igual que al agua nos termina haciendo mucho daño. El tema de este post se me ocurrió con los twitts del día mundial del agua (22 de Marzo), pero ese día fui al TEDx Zapopan y aunque las conferencias reafirmaron mi idea de escribir sobre esto no había contado con el tiempo necesario para hacerlo.

El agua cuando se estanca se echa a perder, lo mismo pasa con nosotros como personas. Cuando no hacemos lo que decimos que nos importa, por miedo o porque no nos hemos preparado para ello, nos podemos sentir así, estancados. En ocasiones sufrimos esto en silencio, otras nos quejamos y nos quejamos pero de ahí no pasamos, nos mantenemos en la inmovilidad, con mucho ruído pero inmóviles. En estos casos vale mucho la pena seguir la idea muy bien puesta en el manifiesto de Holstee, si no te gusta algo, cámbialo. Si no puedes o no sabes, busca ayuda o infórmate, ahora uno hasta puede tomar terapia por video conferencia (iCouch está haciendo algo interesante con relación a esto).

Lo curioso es que esto puede suceder aún y cuando parece que estamos haciendo muchas cosas, es más, hay mucha gente que pareciera que se mueve mucho y en realidad consigue poco, que hace como que hace o que incluso hace mucho de algo, como juntas de trabajo que no llegan a nada, tiene agenda llena y al final del día sigue con la sensación de que no avanza; otras veces ni siquiera se da tiempo de una pausa para evaluar qué ha conseguido o cómo se siente.

Como dijeron en el TEDx Zapopan se trata de encontrar tu pasión, pues como dice Mihaly Csikszentmihalyi desde ahí es más fácil vivir la experiencia de fluir, o como dijera Bruce Lee: “conviértete en agua…, el agua puede fluir o puede romper (lo que se le opone)”. Publica eso que no te animas a publicar, prepárate en eso que te apasiona, o inicia preguntándote que te apasiona, pero no te estanques.

GLM

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Soluciones del Pasado

No es lo mismo buscar Soluciones del Pasado que pensar que la Solución ES el Pasado. Aunque parece un simple “slogan” no lo es, dejen que desarrolle un poco mi idea y verán porque desde mi punto de vista se trata de un punto sumamente importante.

Muchas veces me ha tocado escuchar la frase: “quiero ser feliz, como era antes”, casi inmediatamente después de escucharla me suelo preguntar si la persona que la dice en verdad se acordará de su felicidad anterior o si nada más está añorando algo que ya no tiene o que ya no es, o simplemente está cayendo en aquel refrán de: “todo tiempo pasado fue mejor”. Esto suele ser particularmente evidente cuando la persona que dijo la frase profundiza y  llega a hablar de su infancia, adolescencia o esa época en donde no tenía que trabajar, cuidar hijos, hacer tareas “tan” complejas, o “simplemente” no había cometido ese error en particular que ahora le pesa tanto.

Si el tiempo pasado fue mejor muchas veces es precisamente porque ya pasó, porque ya lo vivimos y ya no hay “sorpresas” o ese tipo de problemas que ya resolvimos son ahora cosa conocida. Pero recordemos que en su momento esos problemas eran grandes, suponían mucha dificultad y eran precisamente los que nos tenían intranquilos. A veces esta frase lo que busca es un momento en dónde uno se sentía o era menos responsable de uno mismo, otras es la respuesta que surge desde el miedo a la evolución que ahora se presenta como inevitable.

No quiero decir que no haya que tomar en cuenta el pasado, de ninguna manera, sino que es fundamental reconocer que uno no puede regresar a este, y que a veces es en este empeño en el que nos perdemos de un buen presente y un mejor futuro. De hecho, recurrir a las soluciones que SÍ nos funcionaron en el pasado nos puede dar una idea de lo que podemos hacer, nos puede señalar algo que dejamos de hacer y que habría que retomar, y sobre todo, nos puede mostrar que hemos superado problemas que en su momento nos parecieron inmensos.

Recurramos al pasado, no para repetirlo sino para tomarlo como base para evolucionar.

 

GLM

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La Vida como una Investigación

Enfocar la vida como una investigación, o como un experimento, o como dicen algunos de los que se dedican al software: “en beta permanente” puede ser un enfoque bastante interesante. Es cierto que si nos ponemos “puristas” tendríamos que señalar que hay diferencias entre los 3 estados mencionados, pero a lo que voy con este post es a la importancia de encarar la vida con el ánimo del experimentador y el del investigador, de tener en mente un objetivo claro y hacer aproximaciones sucesivas, o incluso en algún momento estar con la apertura de ver qué encontramos.

No quiero ser contradictorio y decir que intentemos mucho (ya puse un post sobre el intentar y el hacer), aunque bueno, ya Jesús Ibáñez señaló que el pensamiento vivo es un pensamiento contradictorio, sino que quiero plantear que es interesante y bastante útil tomar una postura de este tipo. Más allá del “a ver qué me encuentro”, está la posibilidad de encarar nuestras acciones con cierto método, o por lo menos darnos el tiempo de pensar y analizar cuál es el método que seguimos, o dicho de otra manera, tomar una “posición meta” con respecto a nuestras acciones y hasta con relación a la forma de pensarlas.

A lo mejor pareciera muy sencillo, pero muchos de los problemas que tenemos tienen mucho que ver con análisis del tipo: “qué pasa o qué resultados obtengo cuando hago tal”, o a veces con preguntas que parecieran más sencillas como: “¿para qué haces esto?” o “¿por qué haces eso?”, y que en ocasiones hechas en el momento correcto terminan re-enfocando totalmente aquello que en un momento dado nos parecía problemático.

Para tomar esta “posición meta” algo que puede ayudar mucho es llevar un diario, o una especie de registro de esas actividades que queremos analizar. Es importante decir que este hecho sería un buen primer paso, y que el segundo sería analizar y buscar patrones en nuestras acciones o pensamientos. ¿Suena muy complejo?, ¿tardado? A lo mejor, pero de verdad vale mucho la pena.

Muchas veces pienso que gran parte de la terapia y el coaching es investigación, saber qué preguntar, preguntarse, observar, documentar, hacer algo, evaluar los cambios, y seguir…

¿Qué piensan?

GLM

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Lecturas Infantiles

Primero pensé en ponerle a este post “la Importancia de la Fantasía”, pero pensé que ese título lo puedo utilizar en otra ocasión y mejor no mezclar la gimnasia con la magnesia.

Ya hablé en un post anterior de la importancia que para mí tiene la lectura, y ahora escribo esto de lecturas infantiles para hablar de esos libros que al leerlos de niños nos pudieron parecer entretenidos, o incluso muy buenos, y en los que al regresar años después hemos encontrado más cosas de las que creíamos que había ahí, para llegar a pensar que esos libros a lo mejor y no eran tan de niños.

De hecho hay algunos libros que hoy consideramos infantiles y que en un inicio no lo fueron, como Los Viajes de Gulliver, que cuando lo escribió Jonathan Swift lo hizo como un escrito satírico (una burla) contra la vanidad y la hipocresía de los partidos políticos y los hombres que en ellos participan, poco infantil, ¿verdad? Sólo que por estar tan bien imaginado y escrito, resultó de fácil lectura para los niños, y como no siempre los papás leen los libros que sus hijos toman pues se hizo muy popular entre los más pequeños.

Como leerle a mis hijas es una actividad que me gusta mucho, me ha pasado que me he re-econtrado con algunos libros que leí de chico y que incluso leí de más joven (nótese que me estoy queriendo decir joven) y que ahora he encontrado todavía más placenteros y con más enseñanzas. Uno de ellos es el Principito, algo que podría resultar un verdadero cliché, pero que les aseguro que es un libro que vale la pena leer y volver a leer. Otro es La Historia Interminable, libro al que a veces no llegamos porque si bien la película fue buena en su época, toca la mitad de la historia que vienen en el libro, y simplifica detalles que para mí terminan siendo verdaderamente importantes.

Pero también me ha pasado con libros que ahora voy descubriendo, como la Trilogía de Tinta de Cornelia Funke (Corazón de Tinta, Sangre de Tinta y Muerte de Tinta), libros con los que se puede hacer toda una “arqueología de autores” que valen la pena para lectores juveniles y mayores, y gracias a los cuales mi hija de sólo 8 años aprendió lo que es un epígrafe, algo que muchos universitarios no saben todavía.

A lo que voy con todo esto, es que muchas pequeñas o grandes enseñanzas se pueden encontrar en libros en los que en un inicio creíamos que había pura fantasía. Lo importante es estar abiertos a esas enseñanzas, considerar que muchas veces para enseñar necesitamos primero aprender, que en lo sencillo y en lo fantástico podemos encontrar algo si estamos atentos. Por el momento me despido, que hoy toca leerle a las hijas El Jinete del Dragón, y cuándo terminemos ese entraremos por fin al universo Tolkien, ya les contaré a más profundidad lo que encuentre junto con mis hijas en estos libros.

GLM

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Intentar y Hacer

Así como la frase: “me voy a poner las pilas” me cae bastante mal, cuando alguien dice: “lo voy a intentar” siento cierta molestia. Debo confesar que pocas veces digo algo al respecto, bueno, sólo digo algo cuando escucho la frase en una situación terapéutica y de coaching, que ahí es cuando más “me brinca” y además mi trabajo es asegurarme de que mis consultantes no terminen boicoteando su intención de cambiar.

Quizá tiene que ver con que tengo muy presente la idea de Milton H. Erickson de que el inconsciente es literal, es decir que toma tal cuál lo que se le dice, sobre todo en estado de trance hipnótico, y así lo cree y así lo hace, por lo tanto si le dices que trate pues nada más trata. O puede que también tenga que ver con que a veces me parece que hay un discurso social en México en dónde ya estamos contentos con que “por lo menos se haga el intento” y eso me termina pareciendo como algo muy conformista. Aquí un video algo largo de Denise Dresser sobre el País de uno y la lógica del por lo menos.

A final de cuentas tanto si es por la manera en que uno se dice a uno mismo las cosas, como si es el entramado social el que alimenta el conformismo, me parece que lo importante es ir más allá del intento. Ojo, no quiero decir que no se deban hacer cosas nuevas o esté mal equivocarse por probar algo nuevo o distinto. Lo que quiero decir es que si lo que se busca es cambiar, hay que hacerlo y no sólo intentarlo, con tropiezos y errores, pero seguirle hasta que salga y no quedarse en el intento.

¿Es muy drástica esta visión?, ¿vale la pena rendirse en ocasiones?, ¿qué piensan?

GLM

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