Terapeutas de Cuento VI. Un Buen Comienzo.

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Usted comprenderá que un ministro de la orden no puede ir con sus colegas a contarle sus problemas, ¿se imagina? Seguramente empezarían a tratarlo a uno de forma distinta, bueno, en realidad eso sería lo de menos, el problema real sería que cometieran la indiscreción de contar EL problema.

– ¿Cuál es el problema?

He perdido la fe. Así de simple y así de complicado. Ya no le encuentro sentido a las escrituras, mucho menos a lo que digo. Además, si de casualidad se me ocurre algo un poco inteligente, luego resulta que ya lo dijo alguien más y de mucho mejor forma. De los ritos mejor ni hablamos, ya ni siquiera puedo fingir entusiasmo, me siento en una mala obra de teatro. ¿Qué hago?

– ¿Qué hacemos? Yo pensaba que la fe mueve montañas…

¡Válgame Dios!

¡Bien! Ese es un buen comienzo…

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Archivado bajo Ficción, Terapeutas de Cuento, Terapia

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