Archivo de la categoría: Experimentos

Aprendizaje Perpetuo.

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Desde nuestra experiencia, nuestras lecturas, las series que vemos, las películas, los deportes que practicamos y los que vemos. Todo es aprendizaje perpetuo. Bueno, sólo si estamos atentos. De lo contrario, habrá mucha frustración, muchos corajes, probablemente envidias; y todo porque más bien nos fijamos en lo que no sucedió, en lo que no obtuvimos, en lo que no alcanzamos. ¿No es mejor prestar bien atención?, ver aquello que sí está, la lección que nos está dando la vida. Tantas respuestas se nos van porque no son aquellas que esperábamos. Al final todo es un gran experimento, y cada experiencia nos da la oportunidad de seguir aprendiendo.

GLM

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Hablar con Extraños. 12º Experimento del 2017.

Es el tercer año consecutivo en que me propongo hacer este experimento y aunque no lo cumplí al 100%, pues sólo hablé con un extraño en 28 de los 31 días del mes, volvió a ser un ejercicio bastante interesante en esta ocasión que lo hice en el último mes del año.

No sé si a ustedes les pasa, pero a mi ya van varios años en los que me parece que en Diciembre las personas nos ponemos un poco más estresadas y esto se nota en cómo conducimos, caminamos y hasta en cómo volteamos a ver a los demás cuando estamos en los espacios públicos. Sí, es por demás extraño pensar que en un mes en el que se supone que de lo que se trata es de celebrar y reconciliarse, parece que lo que hemos conseguido es justamente lo contrario. Pero bueno, no es momento de entrarle a la pose cuasi contracultural o de intelectual cuestionalotodo y hablar del despilfarro, excesos y demás, ya hay mucha gente que escribe de eso.

La cuestión en este mes de hablar con extraños fue ver que tanto los que tienen esta pose de contraculturales como los que están estresados le entran a la posibilidad de conversar sobre cómo están viviendo el mes o la actividad que están realizando, así se encuentre o no relacionada con los ires y venires decembrinos. Es cierto, la primera reacción de casi toda la gente cuando la abordaba para entablar una pequeña conversación es más bien del tipo: “y este qué se trae”, pero después de que ven que uno no es demasiado peligroso o metiche perfectamente le entran a hablar de lo trivial que está a la mano o de algo un poco más profundo que muchas veces surge simplemente porque alguien se puso a hacernos preguntas sobre cómo veíamos algo en particular.

Desde los señores que empiezan quejándose porque los llevaron de compras, hasta las señoras que comentan cómo han cambiado el tipo de regalos que le escogen a sus hijos, pasando por los que reflexionan sobre lo que quieren hacer distinto el año que viene y los que agradecen tener con quien pasar estas fechas.

Lo más curioso de este experimento en esta ocasión fue darme cuenta de que algo por lo que no me encantaba la idea de hablar con extraños era porque mi Madre, al contrario de muchas, acostumbra ponerse a platicar con cuanta persona está a su alrededor en casi cualquier contexto, y esto me ponía muy incómodo cuando era adolescente. Así que esta vez además de reconocerme un poco en los otros, encontré una manera de “reconciliarme” con algo que antes me molestaba bastante. Por lo visto, hay veces que se necesita hacer un experimento varias veces antes de encontrar algo más interesante.

GLM

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Experimentos para el 2018

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Inicia el año y llega el momento de hacer un recuento de los experimentos del 2017 y publicar los que emprenderé en este nuevo 2018. Comienzo por la revisión del año que terminó y tengo que decir que no logré hacer las dos acciones que me propuse hacer todos los días; medité 346 días e hice lagartijas durante 357 de los 365 que tuvo este año. Me quedé cerca, me faltaron 19 días en la meditación y 8 en las lagartijas, pero como el casi no quiere decir completo, en el 2018 lo voy a intentar una vez más pues quiero llegar a un punto de constancia al que nunca antes he llegado.

Algo más que volveré a hacer es eso de tener dos experimentos que se complementen en algunos meses. Esto consigue que redoble esfuerzos en el ejercicio de la flexibilidad y el cambio personal, dos habilidades en las que quiero tener la mayor práctica posible.

Antes de poner la lista de experimentos, me quiero comprometer a escribir el recuento de cada ejercicio mensual en los primeros tres días del mes siguiente, pues de este modo llevo un mejor seguimiento de lo que aprendí y mantengo mucho más al día este blog. Ahora sí, van los experimentos para el 2018:

  1. Enero. Mes de publicar un post todos los días. Quiero que este año este lleno de escritura y nada mejor para ello que iniciarlo con una publicación para el blog durante este mes. De cierto modo, es un regalo para mi mismo.
  2. Febrero. Mes de hacer un dibujo todos los días. No es algo en lo que sea muy hábil, pero es una petición de mi hija que cumple años en este mes, así que vale la pena hacer el esfuerzo y ver qué sucede si dibujo durante 28 días.
  3. Marzo. Mes de escuchar más y mejor, y de apropiarme de mis dichos. Esto de prestar toda la atención posible a las persons cuando converso con ellas y hacerme plenamente responsable de lo que digo son dos puntos que me sirven mucho y que necesito seguir ejercitando.
  4. Abril. Mes sin azúcar procesado ni pan. Durante el 2017 no experimenté grandes cambios cuando dejé de comer azúcar procesado, así que ahora le agregaré esto de comer pan para ver qué me sucede.
  5. Mayo. Mes sin café y sin alcohol. Otra vez haré este experimento doble, espero aplicarme y conseguir cumplirlo al 100% en este 2018.
  6. Junio. Mes de leer todos los días algún tema de trabajo durante por lo menos 30 minutos. Me gusta mucho leer, y suelo estar leyendo entre 2 y 4 libros al mismo tiempo, pero la idea de este experimento es leer para capacitarme en los diferentes trabajos que realizo.
  7. Julio. Mes de la gratitud y sin quejas. Ahora complementaré el iniciar y terminar el día dando gracias por algo con el no quejarme durante todo el mes. Veamos como me va haciendo lo que hacía en dos meses en uno solo.
  8. Agosto. Mes de duchas frías. Este experimento ya es una especie de tradición y me gustó hacerlo en este mes en el que se empieza a sentir algo de frío en mi ciudad.
  9. Septiembre. Mes vegano. Lo de no consumir carne durante un mes ya lo manejo bastante bien, así que me daré un paso más y tendré un septiembre vegano, aumentando así el regalo a mi vegetariana favorita.
  10. Octubre. Mes sin Facebook, Twitter e Instagram. Ahora voy a intentar una desintoxicación casi total de las redes sociales, ya veremos como me va con este experimento que de entrada me parece un poco extremo.
  11. Noviembre. Mes de la Alegría. Este mes es un regalo para mi y me gusta emplearlo en buscar ser alegre todos los días.
  12. Diciembre. Mes para hablar todos los días con un amigo. Este experimento no lo hice el año pasado y me parece importante retomarlo, más en este mes específico.

Bueno, esta ya es mi primera publicación del año y del experimento de este nuevo 2018. Hagamos de este un ciclo memorable.

GLM

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Cultivar, construir y defender la Alegría. 11º Experimento del 2017

Alegría, un dulce mexicano

Alegría, un dulce mexicano

Este es el segundo año en el que decido hacer de Noviembre el mes de la alegría, algo que si no sonaba cursi se vuelve algodón de azúcar o melcocha cuando digo que esto se debe a que en éste cumple años mi esposa.

Una vez hecha la explicación de motivos para hacer semejante experimento, primero tengo que reconocer que no hice reporte de este experimento el año pasado, principalmente porque no hice una documentación precisa de lo que hice para estar alegre la mayor parte del mes. Como segundo aspecto, quiero señalar que esto de disciplinarme para estar alegre no es algo tan sencillo, en parte porque me es difícil mantener un estado de júbilo constante, y también porque el año ha estado bastante complicado y las dificultades no se hicieron esperar tampoco en este mes.

Teniendo el motivo para el experimento muy presente, ante las dificultades que se presentaban y los problemas que continuaban tomé una posición en la que buscaba defender la alegría, ahora sí que tomándome muy a pecho la idea de que esta boca es mía, es decir, que yo había decidido permanecer alegre a pesar de los pesares. Duré con esta modalidad un poco más de una semana, y en ésta la constante fue buscarle lo bueno a lo que pasaba, notando los momentos en que no estaba tan positivo y luchando por cambiar de estado emocional cada que no estaba como quería estar.

Me di cuenta de que la idea de defender la alegría implicaba una metáfora de lucha, que quizá esto influía en que me sintiera un poco cansado con el experimento, y decidí ver qué sucedía si más bien continuaba con la idea de construir la alegría. Lo primero que cambió fue que me centré en las supuestas piezas que me ayudan a estar alegre, en lugar de defender el estado cuando lo sentía amenazado. Las piezas que encontré (¿inventé?) fueron algunos hábitos que cuando mantengo me siento mejor, meditar, hacer ejercicio, estar bien hidratado y no tener hambre.

Al ver los buenos resultados con esta práctica, pensé que el cambio de metáfora había sido clave para tomar una posición más activa en esto de estar alegre, y me puse pensar si había otro cambio desde ese nivel abstracto que pudiera ayudarme a tener una perspectiva de mucho mayor previsión. Siguiendo este tipo de pensamiento llegué a la idea de cultivar la alegría, algo que implica ir más allá de hacer cada día algo para estar alegre y emprender también acciones que puedan ayudarme a estar alegre después, es decir, hacer cosas que me permitan cosechar alegría, algo en lo que estoy trabajando todavía y que está llevando a pensar en términos de 1, 2 y más años, de lo que seguramente escribiré después.

Llegado el final del mes pude ver que en esta ocasión tuve mucho más momentos alegres, y que en los últimos días había espacios en los que recurría a las 3 metáforas, defender, construir y cultivar. Es cierto, la alegría no fue constante, pero conseguí que estuviera más presente gracias a este experimento.

GLM

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Mi Mes sin Facebook y Twitter. 10º Experimento del 2017

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Junto con el final del mes de Octubre llegó el término de mi ayuno de dos de las redes sociales que más utilizo, Facebook y Twitter, y debo confesar que en esta ocasión sí me resultó difícil estar sin interactuar en esas dos plataformas. Pienso que se me hizo más difícil por dos aspectos bastante específicos.

El primero es bastante obvio, dejar al mismo tiempo estos dos espacios virtuales en los que “convivo” con base a la lectura y opinión de manera rápida y no siempre tan reflexionada, fue mucho más fuerte que dejar de usar solamente uno de ellos. Es decir, en mi caso es cierto aquello de que buscar dos cambios al mismo tiempo es mucho más difícil que sólo hacer uno.

El segundo tuvo que ver con que durante este mes viví un periodo bastante estresante y quitarme una fuente de dopamina casi garantizada fue quedarme de frente con algo que quería evitar. Volví a recurrir a Pinterest y ahora revisé más que nunca Instagram, y  llegué a aficionarme mucho más a ésta última red, así que me queda muy claro que esto de la descarga de dopamina me llega bastante y sí es algo a lo que recurro para sentir algo de alivio por la evasión. Quizá sería bastante bueno probar con un ayuno total de redes sociales y, sobre todo, practicar de manera más fuerte esto de lidiar con las fuentes de estrés de manera directa.

Revisando los dos años anteriores en los que hice este experimento, pude ver que algo que había hecho en aquellas ocasiones era escribir en este blog y en Medium como plataforma, lo que sin duda debo seguir haciendo pues además me ayuda a lidiar con el estrés, pues escribir me ayuda a clarificar lo que pienso, es una forma de ejercitar la gratificación a mediano y largo plazo, ya que pasa más tiempo en que alguien lea una de mis publicaciones que en recibir retroalimentación por algo a lo que nada más le di: compartir.

También me di cuenta de que había pensado en fijarme horarios para revisar Facebook y esto se quedó en idea, lo que comprueba que si no establezco herramientas o métodos de seguimiento dejo muchos proyectos en el aire, que me es mejor armar acciones muy concretas para hacer aquello que pienso y digo que quiero hacer. No se trata nada más de ejercitar la fuerza de voluntad, hay que establecer hábitos que hagan que realice con la mayor frecuencia posible acciones que contribuyan a conseguir aquello que busco.

Debo confesar que pensé que perdería seguidores en Twitter y esto solo ocurrió en una ocasión, por lo que pienso que también en esta plataforma debo cuidar más que tanto la observo y qué es lo que comparto. Después de todo, mi idea es que mi participación en ambos espacios me aporte y le aporte algo a quién me llega a leer, y no que nada más sea un lugar para desahogarme, andar de turista o ejercitar esa facilidad que tengo para saltar de un tema a otro. Bueno, regresé a esto de las redes sociales más comunes, ojalá y eso le agregue algo a su timeline si es que me tienen en él, o que el experimento les haga tener algo de curiosidad por revisar qué tanto y para qué utilizan ustedes este medio.

GLM

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Un Mes sin Carne. 9º Experimento del Año.

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Ya es el tercer año consecutivo en el que experimento teniendo un mes sin carne, y sigue siendo en el mismo mes como un regalo para la ovolacteovegetariana de la familia, algo que es un detallito pero que lo hago con mucho cariño. La suma entre la recurrencia del experimento y que sea un regalo ayuda a que bastante sencillo cumplir con esta modificación de hábito, con todo y que en esta ocasión hubo varias veces en las que comí fuera de casa, dónde tenemos una dieta que tiende hacia lo vegetariano.

Ahora no tuve antojos y pude decir que no sin problema aún en situaciones sociales, y fue un poco gracioso que a un par de personas a las que les dije que estaba en un mes sin carne me respondieron: “ah, estás en uno de tus experimentos”, lo que de cierta manera me indica que me leen o por lo menos me escuchan cuando hablo de esto de practicar un cambio mensualmente. Claro, también se ha presentado el comentario: “¿es otra de tus cosas chairas?” que es medio en broma y medio en serio, por aquello de que nada más en un mes.

Como en este experimento me ha ido bastante bien, la verdad es que estoy decidiendo si extenderlo o volverlo un poco más complejo. La primera opción implicaría dejar de consumir carne por lo menos dos meses, y la segunda la estoy pensando como tener un mes con una alimentación vegana. Tengo un par de meses para decidir que camino tomar y, porque no, para concretar la idea de llevar un monitoreo preciso de qué le pasa a mi organismo cuando dejo de consumir productos animales. Si saben de alguien que me pueda asesorar en eso del monitoreo, espero recomendaciones.

GLM

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Un Mes de Duchas Frías. Experimento # 8 del año.

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Hoy toca hablar un poco del octavo experimento que hice en este 2017, pues aunque voy bastante tarde en esto de reseñar cómo me fue con aquello que quedé en hacer a principio de año, no quiero dejar de contarlo, pues no dejé de hacerlo y quiero dejar en el ciberespacio constancia de ello, pues aunque sólo lo lea yo, con esto me podré acordar de que cumplí algo que quedé conmigo mismo.

Este fue el segundo año en el que decidí ducharme con agua fría durante todo un mes y como primer punto distinto debe decir que la verdad es que bajé la temperatura con la que me baño desde que hice el primer experimento. No es que siempre use sólo agua fría pero ya utilizo mucho menos agua caliente, lo que me ayuda a ahorrar algo de gas y además hace que me frustre menos cuando se acaba porque no puse la carga correspondiente a tiempo. Digamos que con algo tan sencillo aprendí a enfrentar sin tanto sufrimiento la fría realidad, bueno, por lo menos esta pequeña parte.

A fin de cuentas de eso se tratan estos experimentos para mi, hacer una pequeña modificación en mi cotidianidad y ver cómo la manejo, en una de esas y practicar en hacer algo diferente y/o incómodo me ayuda a lidiar con eso cuando surja de manera imprevista. Por lo pronto, utilizar agua fría para bañarme es algo que me sale con mayor facilidad y que puedo practicar sin ningún problema en los meses calurosos del año. Tendré que intentarlo en los meses fríos para ver qué tal me va y, sobre todo, para evaluar mejor esto del sistema inmune y su reacción ante la utilización del frío.

GLM

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La Gratitud y las Quejas. 6º y 7º Experimentos del Año.

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Es difícil ver que dejé de escribir en el blog a mitad del año, pues me pesa haber descuidado este espacio. Afortunadamente esto no quiere decir que dejé de escribir ni que dejé de hacer los experimentos, así que más vale retomar la escritura en este sitio reportando lo que viví con los experimentos seis y siete de este año, pues ambos están íntimamente relacionados.

Empezar y terminar los días de un mes dando gracias me ayuda a recordar  lo que sí tengo, algo que siempre ayuda pues me es más fácil pensar en posibilidades desde esta posición, aún al enfrentar momentos complicados. De hecho, cuando se han presentado complicaciones en algunos proyectos regreso a esta idea de dar gracias por lo que sí tengo y desde ahí comienzo a retomar. Vamos, regresar a escribir en el blog es también parte de este ejercicio, pues este espacio está aquí y en él puedo escribir siempre que quiera y lo que yo desee.

Con las quejas en esta ocasión me pasó algo muy curioso, pues por una parte el dejar de quejarme me obliga a hacer algo al respecto de las situaciones que me desagradan, pero también me di cuenta de que muchas veces sentía que me quedaba con ganas de decir algo. Al analizar con más detalle en que situaciones me sucedía esto, pude ver que eran aquellas en las que había dejado crecer una pequeña molestia o había dejado de hacer algún señalamiento o aclaración en el momento que había sido necesario.

Es decir, me di cuenta que muchas veces me surge la queja cuando ya llevo tiempo con un desacuerdo, molestia o sin prestar atención a alguna incomodidad que pude haber resuelto antes de que creciera. Probablemente habrá quienes piensan que esto también es quejarse, pero a mi me parece que si la incomodidad es dicha a tiempo, es descriptiva y no juzga intenciones, no necesariamente es una queja.

Por otra parte, también me di cuenta de que hay momentos, situaciones y hasta personas con las que lo que mejor funciona es la queja directa y hasta airada, pues de lo contrario no se escucha o no se toma tan en serio la incomodidad, molestia o el simple señalamiento.

Ciertamente, las quejas bajan cuando uno se centra en lo que sí hay y lo agradece, y con esa actitud es más sencillo encarar las situaciones aunque estén muy complicadas. Pero también hay momentos en los que queda bien quejarse y pelear por modificar el estado de las cosas. La clave parece estar en diferenciar cuando es momento de hacer qué cosa y no persistir en un estilo que está dejando de tener resultados.

GLM

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Esta Publicación No va a Cambiar tu Vida.

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La Libertad de una Taza de Café. Por @Crisreza

Lo siento, pero esta publicación no va a cambiar tu vida. Tampoco va a cambiar tu manera de pensar, como lo aseguran un montón de videos que circulan por el ciberespacio. Pretender que una de mis publicaciones haga cualquiera de las dos cosas me parecería sumamente arrogante, a lo más que aspiro es a generar una conversación entre mi texto y tus propias ideas, que te generes algunas preguntas personales, a que quizá respondas alguna de las que yo me hago, y a que podamos tener una conversación virtual por los diferentes medios de conexión disponibles gracias a internet.

Algunas de mis publicaciones también buscan contar cómo he hecho algunos cambios, y en otras pretendo mostrar con algo de humor mi punto de vista, o ironizar sobre él y los puntos de vista que repetimos y hacemos una moda en el espacio virtual y el cotidiano (a veces creo que cada vez nos cuesta más trabajo diferenciarlos). Quizá la máxima aspiración en esos casos es inspirar a la reflexión, a conversar sobre el tema conmigo o con alguien más, o a que simplemente alguien las lea y me diga que no está de acuerdo.

Si alguien hace algo diferente a lo que yo he hecho por probarme que estoy equivocado y además de eso consigue que le vaya bien, ¡excelente! Si alguien sigue alguno de los experimentos que he hecho y obtiene buenos resultados, me parece genial. Y es que aún en el trabajo de profesional del cambio, que cada vez me cuesta más trabajo llamarle terapia, lo más que puede uno hacer es señalar posibles caminos, detonar la reflexión sobre el que se está siguiendo y aplicar técnicas que ayuden a que la(s) persona(s) consiga el cambio que está buscando o por lo menos deje de irle tan mal como le estaba yendo.

Y es que si bien es cierto que cada uno de nosotros tenemos que hacer nuestro trabajo personal, los profesionales del cambio no podemos quedarnos en señalar eso, también es nuestra labor mostrar posibilidades de reflexión y acción, recordar motivos, co-crear posibilidades, ayudar a modificar hábitos, etc., y para todo eso no basta una publicación ni un video. ¿O ustedes creen que sí?

GLM

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Sin uno de dos vicios. 5º Experimento del año

Dos Vicios

 

Si bien no me estoy refiriendo a una falta de rectitud o defecto moral en las acciones ni al hábito de obrar mal, dos de las acepciones más “duras” de la palabra vicio según la RAE, definitivamente mi “afición” al café y al alcohol sí tiene que ver con un gusto especial o demasiado apetito de algo, que incita a usarlo frecuentemente y con exceso, por lo que sí los puedo considerar dos de mis vicios, y de ahí que el experimento del mes de mayo se haya tratado de mantenerlos a raya, cosa que terminé haciendo a medias.

Después de 12 días sin café y alcohol terminé cayendo en una de esas dos tentaciones y me tomé una copa de vino tinto y, a diferencia de lo que sucedió cuando me tomé una taza de café, cuando se volvió a presentar la oportunidad de beber lo volví a hacer. Puedo poner la excusa de que el mes tenía muchas celebraciones, la de la fuerte carga de trabajo que hacía necesario un momento de relajación o inventar cualquier otra, pero no dejan de ser eso, pretextos.

¿Par qué me sirve el experimento de este mes? Como primer punto, para ver que eso de buscar cambiar dos hábitos al mismo tiempo tiene un alto grado de dificultad, y así hay que encararlo cuando esto sea necesario. Segundo, que el que pone a raya mis vicios soy yo mismo y además las circunstancias que vivo y en las que me pongo influyen mucho, así que me ayuda más tener en cuenta el contexto y no nada más mi fuerza de voluntad o mi compromiso personal. Que estos dos son puntos muy conocidos y dichos como recomendaciones, cierto, pero no es lo mismo sólo decirlos que vivirlos y aprender a manejarlos, que a fin de cuentas de eso se tratan estos experimentos.

Me surgen más reflexiones sobre este 5º experimento, conforme las vaya aterrizando las plasmaré por aquí, por lo pronto, me despido para tomarme una deliciosa taza de café que me está esperando ; ).

GLM

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