Archivo de la categoría: Motivos Personales

Esta Publicación No va a Cambiar tu Vida.

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La Libertad de una Taza de Café. Por @Crisreza

Lo siento, pero esta publicación no va a cambiar tu vida. Tampoco va a cambiar tu manera de pensar, como lo aseguran un montón de videos que circulan por el ciberespacio. Pretender que una de mis publicaciones haga cualquiera de las dos cosas me parecería sumamente arrogante, a lo más que aspiro es a generar una conversación entre mi texto y tus propias ideas, que te generes algunas preguntas personales, a que quizá respondas alguna de las que yo me hago, y a que podamos tener una conversación virtual por los diferentes medios de conexión disponibles gracias a internet.

Algunas de mis publicaciones también buscan contar cómo he hecho algunos cambios, y en otras pretendo mostrar con algo de humor mi punto de vista, o ironizar sobre él y los puntos de vista que repetimos y hacemos una moda en el espacio virtual y el cotidiano (a veces creo que cada vez nos cuesta más trabajo diferenciarlos). Quizá la máxima aspiración en esos casos es inspirar a la reflexión, a conversar sobre el tema conmigo o con alguien más, o a que simplemente alguien las lea y me diga que no está de acuerdo.

Si alguien hace algo diferente a lo que yo he hecho por probarme que estoy equivocado y además de eso consigue que le vaya bien, ¡excelente! Si alguien sigue alguno de los experimentos que he hecho y obtiene buenos resultados, me parece genial. Y es que aún en el trabajo de profesional del cambio, que cada vez me cuesta más trabajo llamarle terapia, lo más que puede uno hacer es señalar posibles caminos, detonar la reflexión sobre el que se está siguiendo y aplicar técnicas que ayuden a que la(s) persona(s) consiga el cambio que está buscando o por lo menos deje de irle tan mal como le estaba yendo.

Y es que si bien es cierto que cada uno de nosotros tenemos que hacer nuestro trabajo personal, los profesionales del cambio no podemos quedarnos en señalar eso, también es nuestra labor mostrar posibilidades de reflexión y acción, recordar motivos, co-crear posibilidades, ayudar a modificar hábitos, etc., y para todo eso no basta una publicación ni un video. ¿O ustedes creen que sí?

GLM

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Sin uno de dos vicios. 5º Experimento del año

Dos Vicios

 

Si bien no me estoy refiriendo a una falta de rectitud o defecto moral en las acciones ni al hábito de obrar mal, dos de las acepciones más “duras” de la palabra vicio según la RAE, definitivamente mi “afición” al café y al alcohol sí tiene que ver con un gusto especial o demasiado apetito de algo, que incita a usarlo frecuentemente y con exceso, por lo que sí los puedo considerar dos de mis vicios, y de ahí que el experimento del mes de mayo se haya tratado de mantenerlos a raya, cosa que terminé haciendo a medias.

Después de 12 días sin café y alcohol terminé cayendo en una de esas dos tentaciones y me tomé una copa de vino tinto y, a diferencia de lo que sucedió cuando me tomé una taza de café, cuando se volvió a presentar la oportunidad de beber lo volví a hacer. Puedo poner la excusa de que el mes tenía muchas celebraciones, la de la fuerte carga de trabajo que hacía necesario un momento de relajación o inventar cualquier otra, pero no dejan de ser eso, pretextos.

¿Par qué me sirve el experimento de este mes? Como primer punto, para ver que eso de buscar cambiar dos hábitos al mismo tiempo tiene un alto grado de dificultad, y así hay que encararlo cuando esto sea necesario. Segundo, que el que pone a raya mis vicios soy yo mismo y además las circunstancias que vivo y en las que me pongo influyen mucho, así que me ayuda más tener en cuenta el contexto y no nada más mi fuerza de voluntad o mi compromiso personal. Que estos dos son puntos muy conocidos y dichos como recomendaciones, cierto, pero no es lo mismo sólo decirlos que vivirlos y aprender a manejarlos, que a fin de cuentas de eso se tratan estos experimentos.

Me surgen más reflexiones sobre este 5º experimento, conforme las vaya aterrizando las plasmaré por aquí, por lo pronto, me despido para tomarme una deliciosa taza de café que me está esperando ; ).

GLM

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Escribir un Post Todos los Días. 3er Experimento del Año.

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Escribí un post para el blog 24 de los 31 días que tiene el mes de Marzo, es decir, prácticamente dejé de escribir en este medio durante una semana. Haciendo el análisis de los días que no escribí, uno fue por enfermedad, dos porque no me organicé bien para hacerlo durante un viaje de trabajo, y los cuatro restantes fueron una combinación entre mala organización de mi tiempo y no haber pensado durante el día un tema específico sobre el cual escribir.

Una vez más escogí un mes con 31 días para hacer este experimento y como cambio me puse a escribir para el blog al final del día, lo que quizá fue algo que influyó para que ahora tuviera más días sin cumplir con el reto que el año pasado. Si considero que escribir es algo que tengo que hacer como parte de mi trabajo, debería de poder organizarme mejor para darle tiempo de calidad a este espacio de reflexión y diversión.

Ahora no me sentí culpable por no escribir cuando me lo había propuesto y, aunque en este año tuve 20 visitas menos que el mes de 2016 en que hice este experimento, tuve un mayor número de me gusta a las publicaciones que hice. ¿Será que escribir sin culpa ayuda a que escriba mejor aunque lo haga con menos frecuencia?, puede ser, y quizá la clave está en ver cómo ser más consistente.

Quizá para el próximo año lo más conveniente será enmarcar esta experiencia de una manera diferente, algo así como: ¿cuánto es lo más que puedo durar escribiendo todos los días para mi blog? Claro que también podría averiguar cuánto es lo más que puedo escribir por puro gusto, sea para publicar en este blog, como reflexión o para algún otro tipo de proyecto. ¿Sería ésta una manera de convertirme en escritor? No lo sé, pero bien vale la pena averiguarlo.

GLM

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¿Citar o no citar en Redes Sociales?

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Probablemente el tema sea muy ñoño o friki, pero son de esas cosas que a mi me parecen importantes, pues tanto si uno pone una frase que le gusta o que considera profunda u oportuna para un momento de su vida, más vale que uno identifique bien de dónde vino. No vaya a ser que uno ande posando de intelectual y ponga la frase de uno de esos gurús de la autoayuda. O bueno, igual y uno se considera intelectual por leer ese tipo de autores, pero más vale saber bien si fue él o ella quien dijo lo que yo estoy poniendo que dijo.

¿Y las de los amigos? Esas se me hacen todavía más importantes, primero porque me encanta tener amigos que son más inteligentes que yo y logran sintetizar una idea en una frase, y segundo porque me parece una falta de respeto no reconocerlos su inteligencia y hacer esa especie de robo intelectual. Pues eso, que a mi me parece que no citar es tratar de robar una idea y no reconocer que uno necesita pararse en hombros de gigantes para ver más lejos. Cuando eso pasa, uno puede terminar citando mal hasta a un personaje de ficción, como sucede en la foto de Gandalf que encabeza este texto ;).

GLM

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Memento Mori

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Recuerda que morirás o recuerda que puedes morir, así es como se traduce Memento Mori, una frase que al parecer solía repetirle alguien de confianza a los generales victoriosos que entraban a Roma para que no se volvieran soberbios después de un triunfo.

Llegué a esta frase gracias al blog de Tim Ferris hace dos años aproximadamente, me hizo mucho sentido y para no repetirla tuitee algo así como: “comienzas a vivir cuando estás listo para morir”, a lo que un amigo que me sigue en esa red respondió con un mensaje directo preguntándome si todo estaba. Respondí que sí y le agradecí que estuviera al pendiente, y me quedé con la idea de cómo hablar de la muerte es algo complicado, sobre todo cuando tiene que ver con alguien cercano y querido.

¿Por qué será que nos es tan difícil el tema aunque es parte de la vida?

Curiosamente, después de ver la película de Logan regresé a este tema de la relación de la muerte y la vida, de cómo aunque mucha gente pensamos que simplemente cambiamos de plano nos sigue costando pensar en que tanto nosotros como nuestros seres queridos tendrán que pasar por ella. No, no creo tener conclusiones que iluminen la vida de nadie, pero me parece que más allá de asustarnos con morir o que alguien de nuestros seres queridos muera, sería bueno pensar en cómo podríamos llegar al final de esta vida de manera en que nuestras acciones sigan repercutiendo después de cambiar de plano existencial.

Quizá parece pretencioso, pero me parece que nuestras acciones siempre tienen mucho más impacto que el que vemos en primera instancia. No sé, pero quizá sería interesante vivir de forma tal que cuando lleguemos a la muerte podamos decir que ese momento es algo hermoso.

GLM

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¿Se Pueden “Desgastar” las Palabras?

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No sé si les haya pasado, pero yo he conocido personas que utilizan mucho una palabra y después de un momento de plática me he puesto a dudar de si sabe qué significa o, en otros casos, empiezo a sentir que la palabra la empiezo a ver más como una muletilla, hasta me parece que pierde peso. Por eso la pregunta del título, ¿será que hay palabras que podemos desgastar de tanto utilizarlas?

Siguiendo con la idea de la repetición excesiva, me he encontrado con personas que a todos los que van saludando o a quienes me van presentando les dicen que los quieren mucho o que me quieren mucho, y a lo mejor es que soy muy amargoso, pero después de un tiempo me termina pareciendo que pues al final no nos han de querer tanto o a lo mejor no quieren tan profundo.

También me sucede cuando escucho un rato a esos adolescentes de posición acomodada que dicen que odian todo, bueno, realmente dicen que odian todo aquello que no les gusta. Entonces me pregunto si la palabra perderá peso o si el odio ganará terreno. ¿Será entonces que a veces volvemos huecas a las palabras?, ¿o habrá palabras que podrán llenar contextos y discursos por simple repetición?

Qué pasaría si saboreáramos más lo que decimos, si pensáramos que tanto las palabras dulces, ácidas y amargas que digamos en algún momento es probable que tengamos que tragárnoslas. ¿Y si pensáramos que cada una de ellas tenemos que honrarlas? No sé, quizá es que a mi me gustan mucho las palabras y lo que hacemos con ellas. Comenzaré por cuidar más cuáles uso y cómo lo hago.

GLM

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Salas de Espera.

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Las hay de todas condiciones.

Las bien iluminadas y con sillones súper cómodos que tienen revistas actualizadas o transmiten programas de televisión por cable interesantes; todo esto al principio parece muy bien hasta que uno se da cuenta de que este contexto está armado con toda la consciencia del mundo de que uno tendrá que esperar bastante tiempo, de hecho, pareciera que la idea es que uno pierda la noción del lapso que transcurre entre que uno entra, se sienta y, luego de uno o dos episodios súper interesantes, es atendido.

Están las que son muy incómodas, tienen poca iluminación y que nada más tienen revistas que ya no se editan y hasta huelen un poco mal. El problema es que todo esto no quiere decir que uno esperará menos tiempo para ser atendido, al contrario, aquí lo que sucede es que ni si quiera se tomaron la molestia de pensar cuanto tiempo durará uno allí, total, si a uno le interesa pues seguramente estará ahí el tiempo que sea necesario.

Hay que hablar también de las salas de espera que están abarrotadas, esas en las que uno siempre encontrará más gente esperando y verá más gente entrar. Aquí además parece que hay una lotería para ver quién pasa primero, pues los que van llegando a veces pasan, mientras que hay unos que parece que saben que no serán atendidos pero a pesar de todo están ahí, mirando al horizonte como si se hubieran congelado en el tiempo. En estas, ayuda a pasar el rato pensar en cuál es el sistema de selección o sorteo del próximo a ser atendido.

Luego están también esas salas que nos dan cierta sensación de intimidad que invita a la reflexión. En esas, a uno se le puede ocurrir un nuevo camino a seguir en la vida, podemos hacer las pases con algún tema de esos escabrosos de nuestro pasado, pensar en cómo será la sala de espera del infierno o si éste es realmente una sala de estás en las que uno ve como pasan todos los demás, o hasta nos permiten pensar en cómo se tendría que hacer un estudio social de este tipo de contextos.

Ojalá y alguno de ustedes lea esto en una sala de espera. En una de esas y hasta me comenta de otras tipologías que ha encontrado.

GLM

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Un Mes sin Azúcar Procesada. 2º Experimento del Año.

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Pensé que me sería mucho más fácil pasar un mes sin azúcar procesada, pero los primeros días tuve que pasármela preguntando y revisando etiquetas para verificar si aquello que iba a comer tenía o no azúcar. Además, me di cuenta de que muchos de los “antojos” o refrigerios que suelo comer entre comidas son precisamente de esos que tienen azúcar, algo que quizá no había notado porque suelo mantenerme en mi peso y por ello no suelo revisar qué es lo que como.

Después de una semana con el experimento, seguía quedándome a punto de comer algo antes de preguntar o revisar si tenía o no tenía azúcar, lo curioso es que hasta en el trabajo comenzaban a decir: “ah, no, no puedes comer de esto porque tiene azúcar, ¿verdad?”; lo bueno es que para evitar la tentación empecé a llevar algunas semillas al trabajo, lo que sirvió bastante bien y me ayudó a que superara la prueba más fácilmente.

Me encantaría decir que noté grandes cambios en un mes, pero la verdad es que no noté nada muy significativo, ¿será porque hice el experimento en un mes de sólo 28 días? Quizá. Esto me hizo pensar que probablemente haya experiencias de este tipo en las que valdría mucho la pena invertir más de un mes. Así que pasaré el resto del año evaluando si para el siguiente puedo pensar en experimentos que puedan tener más beneficios en mi vida diaria si los hago durante dos meses. ¿Alguna sugerencia?

GLM

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Un Espacio para la Épica.

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Eso es para mí el deporte, un espacio en el que con esfuerzo, dedicación y disciplina se pueden superar obstáculos y dificultades. Es cierto, así se supone que es la vida, pero en ella la “receta” del esfuerzo no siempre fructifica y, además, pocas veces cuenta con el escaparate que ofrece el deporte, sobre todo el que se desarrolla a nivel profesional. Por eso me gusta investigar diferentes tipos de historias de distintos deportes, lo que termina provocando muchas veces que siga a los deportistas o equipos que las protagonizan.

De este modo he encontrado historias de éxito en situaciones difíciles, narraciones que hablan de redención, relatos de héroes caídos ya sea por alguna desgracia, adicción o porque el día que dejaron de actuar en público ya no supieron a ciencia cierta quienes eran, y  ejemplos de cómo se puede conseguir o perder algo con mucho o poco talento. También, me he dado cuenta de que al compartir lo encontrado y los relatos pueden darse 3 grandes tipos de reacciones:

  1. Interés por conocer algo que no se sabía o un aspecto que le da mayor profundidad a la persona, equipo o deporte en cuestión.
  2. Incredulidad. A veces porque no gusta ese deporte, otras porque no cae bien el equipo o un deportista específico que participó en la historia.
  3. Disfrutar el relato con mayor profundidad y a veces, cuando es bien contado y analizado, revivirlo y re-experimentarlo identificando nuevos detalles, disfrutando aspectos en los que no se había reparado y hasta saboreando las polémicas que nunca quedarán resueltas.

Espero seguir disfrutando de momentos inolvidables en distintos tipos de deportes, y estoy seguro que muchos los seguiré encontrando en el futbol que, como dije en una publicación de hace un tiempo, a mi me ha dado muchos aprendizajes. Por lo pronto, sigo sonriendo al volver a ver los resúmenes del partido del Barcelona VS PSG, con todo y la polémica, con todo y que me gustaría que algunas reglas de este deporte cambiaran y que tanto defensas y delanteros recurrieran menos a “mañas” y provocaciones. Hoy, prefiero seguir creyendo en este espacio para la épica y pensando cómo podemos contribuir los que queremos y disfrutamos de los deportes para que no sólo sean espejo sino también modelo de cómo se puede ser y estar en sociedad, como se puede competir, colaborar y sobre todo disfrutar y aprender.

GLM

 

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3er Experimento del Año. 29 Días de Duchas Frías.

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Decidí probar con baños de agua fría después de leer que algunos de sus beneficios son:

  • Estimular el sistema inmune
  • Aumentar el estado de alerta
  • Mejorar la circulación
  • Disminuir los niveles de estrés

Debo confesar que cuando puse este experimento para Marzo, pensé que para este mes la temperatura ambiente sería más cálida de lo que encontré, de ahí que 2 de los 31 días del mes regresé a la temperatura normal que utilizaba al ducharme. También debo decir que antes de hacer este experimento era de esas personas que les gusta bañarse con agua muy caliente, “para pelar pollos” dicen aquí en México, y que el primer cambio que encontré con este experimento es que ahora ya no uso una temperatura tan alta para la ducha.

Pero bueno, intentaré poner un poco más de orden a esta experiencia que, como ya dije, uno de los beneficios inmediatos que me trajo a mí es utilizar agua menos caliente y  por lo tanto gastar un poco menos en gas (lo sé, debería cambiar a calentadores de agua solares). Al principio intenté aproximarme a este cambio desde la inmersión total al frío, es decir, directamente con agua fría sin un momento previo de adaptación y con la idea de que controlando la respiración podría hacer más tolerable el frío. No sé si fue porque antes me bañaba con agua muy caliente, si la temperatura ambiente influyó mucho, si nunca pude dominar del todo mi respiración, o por una mezcla de todo lo anterior, pero este acercamiento me resultó bastante difícil, así que decidí probar con una disminución paulatina de la temperatura mientras me bañaba. Este cambio funcionó muy bien y gradualmente fui disminuyendo el tiempo en que utilizaba agua tibia, consiguiendo dejar de usar agua caliente y controlando la respiración ante la sensación de frío cada vez mejor.

Este punto, la respiración, es quizá lo más interesante que pude ver con este experimento, pues si bien ya había visto la influencia que tiene en mi la manera en que respiro en situaciones como yoga, meditación y ejercicio en general, mi forma de reaccionar ante las duchas frías no era la mejor y mi respiración se aceleraba fácilmente o se volvía poco profunda, algo parecido a lo que me sucedía en situaciones de estrés. Esta forma de respirar de manera profunda o, si se quiere, con más consciencia, es algo que me funciona a mi para conducirme mejor ante situaciones de estrés, así que podríamos decir que este beneficio de los baños de agua fría sí lo pude ver de manera directa. No me enfermé en este tiempo, pero no puedo asegurar que mi sistema inmune haya sido estimulado, así como tampoco puedo decir que mi circulación haya mejorado, después de todo, nunca he tenido problemas con ella. El otro punto, el estado de alerta, ese sí que lo sentí de manera directa, pues conforme avanzó el mes fui teniendo muchos más días en los que me levantaba antes de que sonara el despertador.

Me parece que el experimento fue muy bueno y que eso de ya no usar el agua tan caliente a la hora de bañarme es algo interesante, pues conseguir cambios en hábitos muy arraigados es algo que me gusta, aunque sea en algo tan banal como ducharse. En una de esas y es cierto eso de que mientras más se practica el cambio, más flexible se vuelve uno en otras áreas.

GLM

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