Salas de Espera.

532121204_1280x720.jpg

Las hay de todas condiciones.

Las bien iluminadas y con sillones súper cómodos que tienen revistas actualizadas o transmiten programas de televisión por cable interesantes; todo esto al principio parece muy bien hasta que uno se da cuenta de que este contexto está armado con toda la consciencia del mundo de que uno tendrá que esperar bastante tiempo, de hecho, pareciera que la idea es que uno pierda la noción del lapso que transcurre entre que uno entra, se sienta y, luego de uno o dos episodios súper interesantes, es atendido.

Están las que son muy incómodas, tienen poca iluminación y que nada más tienen revistas que ya no se editan y hasta huelen un poco mal. El problema es que todo esto no quiere decir que uno esperará menos tiempo para ser atendido, al contrario, aquí lo que sucede es que ni si quiera se tomaron la molestia de pensar cuanto tiempo durará uno allí, total, si a uno le interesa pues seguramente estará ahí el tiempo que sea necesario.

Hay que hablar también de las salas de espera que están abarrotadas, esas en las que uno siempre encontrará más gente esperando y verá más gente entrar. Aquí además parece que hay una lotería para ver quién pasa primero, pues los que van llegando a veces pasan, mientras que hay unos que parece que saben que no serán atendidos pero a pesar de todo están ahí, mirando al horizonte como si se hubieran congelado en el tiempo. En estas, ayuda a pasar el rato pensar en cuál es el sistema de selección o sorteo del próximo a ser atendido.

Luego están también esas salas que nos dan cierta sensación de intimidad que invita a la reflexión. En esas, a uno se le puede ocurrir un nuevo camino a seguir en la vida, podemos hacer las pases con algún tema de esos escabrosos de nuestro pasado, pensar en cómo será la sala de espera del infierno o si éste es realmente una sala de estás en las que uno ve como pasan todos los demás, o hasta nos permiten pensar en cómo se tendría que hacer un estudio social de este tipo de contextos.

Ojalá y alguno de ustedes lea esto en una sala de espera. En una de esas y hasta me comenta de otras tipologías que ha encontrado.

GLM

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Empresas, Estilo de Vida, Motivos Personales

Terapeutas de Cuento XVIII. Falsas Dicotomías.

46c9d44e67968cd3aa7828e32969299e.jpg

Después de apagar el video de la sesión sobre la que quería que mi maestro me asesorara le dije: Ya no sé que es mejor, si trabajar con las ideas y las creencias de las personas o centrarme en las relaciones y los comportamientos que los contextos favorecen.

Mi maestro cerró el cuaderno de notas en el que atentamente había escrito varias notas mientras observaba la sesión en perfecto silencio, hizo una pequeña pausa en la que aprovechó para acomodarse los lentes y después me dijo:

-¿Qué te hace pensar que actúas en una u otra área? Es cierto que las intervenciones y las preguntas se suelen centrar en uno de los dos puntos de lo que en este momento mencionas como dicotomías, pero eso no quiere decir que una parte no toque a la otra. Muchas veces es más la teoría del terapeuta la que lo ciñe a uno u otro aspecto, otras es el estilo de la persona, pareja o familia, pero lo más importante para mí es no quedarse atrapado en lo que podría ser una falsa dicotomía, ¿por qué hacerlo? Si es por comodidad, con el tiempo sólo atenderás casos que respondan favorablemente al estilo que elegiste, pues esos casos tendrán mejores resultados y te irán refiriendo a más personas que tengan ese tipo de acercamiento a la vida. Si es por pureza teórica, ese tipo de casos terminarán por convencerte cada vez más. A mi me gusta más adaptarme a la situación y buscar soluciones diferentes a las intentadas, a veces me centro en la interacción y los comportamientos precisamente porque el problema se ha tratado de resolver en la dimensión de las ideas, las creencias y las palabras; otras, me centro en la manera en que las personas han encuadrado un comportamiento y busco como se pueden construir diferentes marcos de interpretación basados en lo que las personas piensan, dicen y hacen.

Hizo una pausa para tomar un poco de su café y después de saborearlo comentó:

-¿Has pensado en cambiar de lugar tu silla para que puedas captar con tu visión periférica tanto tu librero como el espejo unidireccional?

GLM

Deja un comentario

Archivado bajo Cambio, Comunicación, Ficción, Preguntas, Psicología, Solución de Problemas, Terapeutas, Terapeutas de Cuento, Terapia

Un Mes sin Azúcar Procesada. 2º Experimento del Año.

lump-sugar-548647_960_720

Pensé que me sería mucho más fácil pasar un mes sin azúcar procesada, pero los primeros días tuve que pasármela preguntando y revisando etiquetas para verificar si aquello que iba a comer tenía o no azúcar. Además, me di cuenta de que muchos de los “antojos” o refrigerios que suelo comer entre comidas son precisamente de esos que tienen azúcar, algo que quizá no había notado porque suelo mantenerme en mi peso y por ello no suelo revisar qué es lo que como.

Después de una semana con el experimento, seguía quedándome a punto de comer algo antes de preguntar o revisar si tenía o no tenía azúcar, lo curioso es que hasta en el trabajo comenzaban a decir: “ah, no, no puedes comer de esto porque tiene azúcar, ¿verdad?”; lo bueno es que para evitar la tentación empecé a llevar algunas semillas al trabajo, lo que sirvió bastante bien y me ayudó a que superara la prueba más fácilmente.

Me encantaría decir que noté grandes cambios en un mes, pero la verdad es que no noté nada muy significativo, ¿será porque hice el experimento en un mes de sólo 28 días? Quizá. Esto me hizo pensar que probablemente haya experiencias de este tipo en las que valdría mucho la pena invertir más de un mes. Así que pasaré el resto del año evaluando si para el siguiente puedo pensar en experimentos que puedan tener más beneficios en mi vida diaria si los hago durante dos meses. ¿Alguna sugerencia?

GLM

1 comentario

Archivado bajo Cambio, Estilo de Vida, Experimentos, Motivos Personales, Preguntas, Psicología

Discutir.

A veces parece que nos da miedo discutir, pues evitamos tocar temas polémicos y decir aquello que no nos gusta, es más, hasta está el dicho de que no se debe hablar de política, religión y futbol en una comida para no provocar disgustos e indigestiones.

Quizá lo que sucede es que no sabemos discutir, que creemos que la discusión es un juego de suma igual a cero y tenemos miedo de terminar siendo los perdedores. A lo mejor todo puede cambiar si pensamos que hay puntos en los que no pasa nada si no estamos de acuerdo, y que aquellos en los que los desacuerdos sí importan tampoco implican necesariamente que una relación debe de terminar. No sé, quizá todo es cuestión de definir bien en qué sí y en qué no es importante estar de acuerdo con qué personas específicas. Seguramente algún día podremos discutir de esto.

GLM

Deja un comentario

Archivado bajo Comunicación, Conocimiento, Cultura

Del Aforismo al Eslogan.

d27aa8314e36557bd339911032d3df18

Probablemente a muchos les parezca anacrónico hacer una comparación entre uno y otro término. Quizá incluso haya personas que digan que a fin de cuentas son lo mismo, que el mundo ha cambiado tanto que el aforismo de antes es el eslogan de ahora y que los filósofos del pasado “evolucionaron” en los gurús del optimismo que hace moverse alegremente al mercado.

A mí me gustaría ver cuántos de estos mecías de la superación personal estarían dispuestos a tomarse una cicuta para defender sus ideas, su visión del cambio o lo que otros definen como pervertir a los jóvenes o a la gente. Para mí pasar del aforismo al eslogan sin diferenciarlos, es confundir el sentar ciertas bases para conocer o investigar más con sembrar las ideas necesarias para consumir más y pensar menos. ¿Ustedes qué piensan?

GLM

Deja un comentario

Archivado bajo Comunicación, Conocimiento, Cultura, Educación

La Gente.

Gente.jpg

Cuando decimos: “la gente” normalmente quedamos fuera de la frase como por arte de magia. A veces lo hacemos para diferenciarnos de los demás, que nomás son gente y no tienen nombre y apellido como nosotros, “ya ves cómo es la gente”. Otras es para escudarnos en multitudes que justifican nuestro punto de vista, “la gente está a favor de X”. Y unas pocas más para ser lo suficientemente vagos como para diferenciarnos o diferenciar sin sonar tan duros o críticos, “es que hay de gente a gente”.

De una u otra forma, me parece que hablar o escribir de esta manera es un intento de ser un narrador omnisciente en la vida de los demás, algo así como agarrar una postura en la que aún con un error siempre se tiene la razón, o por lo menos no se le concede a la gente. Seguramente no es algo muy consciente, quizá quien usa este tipo de comunicación termine diciendo que nada más son cuestiones de semántica o algo así, probablemente muchos simplemente lo lean y digan: “pues sí, así hay gente”.

GLM

1 comentario

Archivado bajo Comunicación, Conocimiento, Cultura, Educación, Escribir, Identidad

Cuestión de Estilo.

libros-de-estilookk

“El estilo es la incorrectitud que “pule y da esplendor” a lo que se habla o escribe.”

Pablo Fernández Christlieb.

Uno puede escribir como habla y hablar como escribe y no por eso sonar o leerse “bien”, y es que no siempre se tiene claro lo que se quiere decir, cómo decirlo y qué medio utilizar. Tanto en la plática como en la escritura esto se nota en el uso de muletillas, en la falta de claridad, el exceso de palabras y en el uso de términos que aunque pueden estar correctos suenan o se leen forzados.

Si uno quiere hacer algo más que transmitir una idea, es decir, si uno busca mover a la acción, convencer, mostrar, argumentar o hasta hacer sentir algo a quien nos escucha o lee, lo mejor es que uno encuentre su voz y pula su estilo, que tenga claro el medio y contexto en el que quiere desempeñarse y, en la medida de lo posible, que evite la pretensión de sonar o escribir como alguien más.

Aunque bueno, todos empezamos queriendo escribir o platicar como alguien, y sólo los que más practican llegan a desarrollar su estilo propio. “Sólo” se necesita tener claro qué es lo que se quiere decir o provocar y desarrollar una o varias formas de hacerlo. Ojalá y haya más gente que lo logre y menos que vayan por ahí posando como si tuvieran un estilo mientras todo lo que hacen es seguir las recetas de alguien más.

GLM

Deja un comentario

Archivado bajo Comunicación, Conocimiento, Cultura, Escribir, Estilo de Vida, Identidad, Investigación, Lecturas

Reconocer Nuestros Errores.

1fb00f3f25ce7d286c75d1f67608a55f

Muchas veces asociamos el reconocer un error con adquirir una culpa, cuando tiene más que ver con asumir una responsabilidad. Más allá de poner un escenario en el que se enfrenten la Rendición de Cuentas VS Responsabilidades, me parece que hay que saber tanto observarse a uno mismo como recibir retroalimentación de otros cuando algo sale mal o bien, pues aún en los resultados positivos hay que saber identificar aquellos pequeños errores que de no haberse cometido hubieran hecho que todo saliera perfecto o casi perfecto.

Y es que todos nos equivocamos, pero a veces nos equivocamos más al no ver nuestros errores o al quererlos justificar. En ocasiones, con sólo escuchar la retroalimentación que nos da un ser querido o un compañero de trabajo podemos abrir la puerta para que las cosas cambien en la siguiente ocasión, pues si conseguimos comprender su punto de vista ya con eso estaremos haciendo algo distinto. A fin de cuentas, no se trata de tener siempre la razón sino de relacionarnos de manera en que todos podamos estar en paz.

GLM

Deja un comentario

Archivado bajo Cambio

Encontrar y Descubrir.

Reloj Interestellar.png

Para encontrar algo es indispensable saber qué es. Suena tan obvio como impertinente es la pregunta: ¿dónde se te perdió?, pues de poder responderla eso que buscamos no estaría realmente perdido. Descubrir es hallar algo que se ignoraba o, por ponerlo de otra manera, destapar algo nuevo que no se sabía que existía, por eso es difícil descubrir algo, porque uno tiene que reconocer primero que había algo que uno ignoraba.

La distinción entre encontrar y descubrir es importante en muchos ámbitos, y es particularmente especial en todo lo que tiene que ver con las solución de problemas, pues muchas veces buscamos encontrar una solución cuando lo que se necesita es descubrir una. Esto es, a veces intentamos aplicar “soluciones tipo” o aplicar recetas para resolver un problema porque nos parece similar a alguno que ya habíamos resuelto, lo malo es que ese tipo de soluciones no siempre funcionan y en la expectativa de su funcionamiento solemos perder tiempo y recursos.

Por otra parte, descubrir una solución supone que esperemos lo inesperado, aunque suene a cliché, pues nos pide la apertura para notar algo distinto, sea una clave, un camino, o a veces una ausencia, como sucedió en el descubrimiento de la penicilina. Así que más vale tener cuidado e identificar si uno está en una búsqueda para encontrar algo o descubrirlo.

GLM

Deja un comentario

Archivado bajo Cambio, Conocimiento, Desarrollo Organizacional, Empresas, Estilo de Vida, Investigación, Solución de Problemas

Un Espacio para la Épica.

649744442-uefa-champions-leaguefc-barcelona-v-paris-saint-germain.jpg-850x560.jpg

Eso es para mí el deporte, un espacio en el que con esfuerzo, dedicación y disciplina se pueden superar obstáculos y dificultades. Es cierto, así se supone que es la vida, pero en ella la “receta” del esfuerzo no siempre fructifica y, además, pocas veces cuenta con el escaparate que ofrece el deporte, sobre todo el que se desarrolla a nivel profesional. Por eso me gusta investigar diferentes tipos de historias de distintos deportes, lo que termina provocando muchas veces que siga a los deportistas o equipos que las protagonizan.

De este modo he encontrado historias de éxito en situaciones difíciles, narraciones que hablan de redención, relatos de héroes caídos ya sea por alguna desgracia, adicción o porque el día que dejaron de actuar en público ya no supieron a ciencia cierta quienes eran, y  ejemplos de cómo se puede conseguir o perder algo con mucho o poco talento. También, me he dado cuenta de que al compartir lo encontrado y los relatos pueden darse 3 grandes tipos de reacciones:

  1. Interés por conocer algo que no se sabía o un aspecto que le da mayor profundidad a la persona, equipo o deporte en cuestión.
  2. Incredulidad. A veces porque no gusta ese deporte, otras porque no cae bien el equipo o un deportista específico que participó en la historia.
  3. Disfrutar el relato con mayor profundidad y a veces, cuando es bien contado y analizado, revivirlo y re-experimentarlo identificando nuevos detalles, disfrutando aspectos en los que no se había reparado y hasta saboreando las polémicas que nunca quedarán resueltas.

Espero seguir disfrutando de momentos inolvidables en distintos tipos de deportes, y estoy seguro que muchos los seguiré encontrando en el futbol que, como dije en una publicación de hace un tiempo, a mi me ha dado muchos aprendizajes. Por lo pronto, sigo sonriendo al volver a ver los resúmenes del partido del Barcelona VS PSG, con todo y la polémica, con todo y que me gustaría que algunas reglas de este deporte cambiaran y que tanto defensas y delanteros recurrieran menos a “mañas” y provocaciones. Hoy, prefiero seguir creyendo en este espacio para la épica y pensando cómo podemos contribuir los que queremos y disfrutamos de los deportes para que no sólo sean espejo sino también modelo de cómo se puede ser y estar en sociedad, como se puede competir, colaborar y sobre todo disfrutar y aprender.

GLM

 

Deja un comentario

Archivado bajo Cambio, Conocimiento, Cultura, Educación, Estilo de Vida, Futbol, Identidad, Investigación, Juego, México, Motivos Personales, Organizaciones