Archivo de la etiqueta: Ecología

Futuros Ancestros.

h2_66.245.5b

Hayamos decidido, o podido, reproducirnos o no, somos futuros ancestros. Bueno, a menos que sigamos empeñados en no cuidar el mundo, que a fin de cuentas es una forma de acabárnoslo. ¿Qué pasa si ubicamos y asumimos nuestra responsabilidad como ancestros?, me parece que una de las implicaciones es pensar cómo seremos recordados, no como individuos, sino como generación de un país, como humanos de una época específica, como co-responsables de lo bueno y lo malo que vivirán los siguientes inquilinos de este planeta, o los futuros inquilinos de planetas distintos si pensamos que es inevitable que vayamos a otros para sobrevivir como especie.

Al parecer nos falla el pensamiento a largo plazo, quizá porque llevamos mucho tiempo viviendo en una cultura que apoya más las gratificaciones inmediatas e individuales, quizá porque es difícil creer que nuestras acciones pueden tener impacto más allá de nuestros círculos sociales inmediatos, caray, a veces dudamos de que nuestras acciones tengan realmente un impacto. Afortunadamente hay gente que está llamando la atención sobre este tema desde la agrupación The Long Now Foundation, y no sólo escribiendo, sino llevando a cabo acciones que muestren esto hoy y en futuras generaciones, ¿como cuáles? Pues nada más y nada menos como un reloj que siga funcionando por los próximos 10,000 años, “simplemente” para que si la montaña en la que lo están construyendo sigue en pie en esas fechas, alguien pueda ver que un grupo de personas (¿seres?) hicieron algo pensando en ese intervalo de duración. Quizá a ustedes esta idea del reloj en la montaña les parezca una locura, o incluso algo bastante tonto, pero a mi me hace pensar en el impacto que puede tener una acción más allá de la consecuencia inmediata. ¿Qué tipo de ancestros les gustaría ser?, ¿qué les gustaría diseñar que pudiera ser encontrado dentro de 10,000 años?

GLM

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cultura, Ecología, Educación

Reflexiones sobre la Tristeza de una Osa Polar.

Osa Polar. Foto de Periódico El Informador

Regresa el tiempo de calor a mi ciudad, Guadalajara (Jalisco, México), y vuelven a escucharse y leerse los comentarios sobre la tristeza que se ve en la osa polar que habita en el Zoológico local. Mientras que en la plataforma change.org se solicitan firmas para que se traslade a este oso a un lugar con un clima más favorable, el Zoológico informa en sus redes sociales que Ágata, así se llama la osa, tiene todas las atenciones necesarias para asegurar su salud. En ambas publicaciones se presentan comentarios a favor y en contra de cada una de las posturas y se presentan señalamientos sobre lo equivocada que está la postura de los que no piensan igual que cualquiera de los opinantes.

Yo, porque seguí de cerca un libro sobre el Zoológico de Guadalajara que elaboró Publicaciones Ilustra, sé que en la institución trabaja un equipo de apasionados por los animales, que buscan a toda costa el bienestar de los mismos con cuidados profesionales y, sobre todo, sumamente amorosos. Sin embargo, los zoológicos no dejan de parecerme una especie de refugio-cárcel-galería que construimos los humanos para cuidar-exhibir especies que nosotros mismos pusimos en peligro. Como bien dicen los del zoológico, muchas de éstas especies no se conservarían si no fuera por su trabajo, el problema es que seguimos sin hacer lo necesario para que las diferentes especies que protegen los zoológicos puedan reintegrarse a su hábitat, y algo todavía más grave es que no estamos haciendo lo necesario para recuperar los lugares en los que viven especies como el oso polar.

No me parece que el debate esté en sacar o no a Ágata del Zoológico de Guadalajara, sino más bien en qué podemos hacer para que haya más camadas de oso polar que nazcan en su hábitat y que éste no corra más el riesgo de desaparecer. ¿Tendremos que involucrar a proyectos como Xprize para buscar soluciones a problemas que parecen imposibles?, quizá es una buena opción, quizá además de esto nos ayude cambiar la mentalidad tipo “dueños de la tierra” a una en la que seamos responsables de su cuidado y conservación, como una especie más que tiene como manera de “pagar la renta” asegurar que esta casa de todos pueda seguir existiendo. De lo contrario, la tristeza de una osa polar se convertirá en el lamento humano por no haber hecho lo suficiente para favorecer a la existencia de todas las especies.

GLM

Deja un comentario

Archivado bajo Clima, Conocimiento, Ecología, Educación