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Un Mes de Duchas Frías. Experimento # 8 del año.

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Hoy toca hablar un poco del octavo experimento que hice en este 2017, pues aunque voy bastante tarde en esto de reseñar cómo me fue con aquello que quedé en hacer a principio de año, no quiero dejar de contarlo, pues no dejé de hacerlo y quiero dejar en el ciberespacio constancia de ello, pues aunque sólo lo lea yo, con esto me podré acordar de que cumplí algo que quedé conmigo mismo.

Este fue el segundo año en el que decidí ducharme con agua fría durante todo un mes y como primer punto distinto debe decir que la verdad es que bajé la temperatura con la que me baño desde que hice el primer experimento. No es que siempre use sólo agua fría pero ya utilizo mucho menos agua caliente, lo que me ayuda a ahorrar algo de gas y además hace que me frustre menos cuando se acaba porque no puse la carga correspondiente a tiempo. Digamos que con algo tan sencillo aprendí a enfrentar sin tanto sufrimiento la fría realidad, bueno, por lo menos esta pequeña parte.

A fin de cuentas de eso se tratan estos experimentos para mi, hacer una pequeña modificación en mi cotidianidad y ver cómo la manejo, en una de esas y practicar en hacer algo diferente y/o incómodo me ayuda a lidiar con eso cuando surja de manera imprevista. Por lo pronto, utilizar agua fría para bañarme es algo que me sale con mayor facilidad y que puedo practicar sin ningún problema en los meses calurosos del año. Tendré que intentarlo en los meses fríos para ver qué tal me va y, sobre todo, para evaluar mejor esto del sistema inmune y su reacción ante la utilización del frío.

GLM

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La Gratitud y las Quejas. 6º y 7º Experimentos del Año.

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Es difícil ver que dejé de escribir en el blog a mitad del año, pues me pesa haber descuidado este espacio. Afortunadamente esto no quiere decir que dejé de escribir ni que dejé de hacer los experimentos, así que más vale retomar la escritura en este sitio reportando lo que viví con los experimentos seis y siete de este año, pues ambos están íntimamente relacionados.

Empezar y terminar los días de un mes dando gracias me ayuda a recordar  lo que sí tengo, algo que siempre ayuda pues me es más fácil pensar en posibilidades desde esta posición, aún al enfrentar momentos complicados. De hecho, cuando se han presentado complicaciones en algunos proyectos regreso a esta idea de dar gracias por lo que sí tengo y desde ahí comienzo a retomar. Vamos, regresar a escribir en el blog es también parte de este ejercicio, pues este espacio está aquí y en él puedo escribir siempre que quiera y lo que yo desee.

Con las quejas en esta ocasión me pasó algo muy curioso, pues por una parte el dejar de quejarme me obliga a hacer algo al respecto de las situaciones que me desagradan, pero también me di cuenta de que muchas veces sentía que me quedaba con ganas de decir algo. Al analizar con más detalle en que situaciones me sucedía esto, pude ver que eran aquellas en las que había dejado crecer una pequeña molestia o había dejado de hacer algún señalamiento o aclaración en el momento que había sido necesario.

Es decir, me di cuenta que muchas veces me surge la queja cuando ya llevo tiempo con un desacuerdo, molestia o sin prestar atención a alguna incomodidad que pude haber resuelto antes de que creciera. Probablemente habrá quienes piensan que esto también es quejarse, pero a mi me parece que si la incomodidad es dicha a tiempo, es descriptiva y no juzga intenciones, no necesariamente es una queja.

Por otra parte, también me di cuenta de que hay momentos, situaciones y hasta personas con las que lo que mejor funciona es la queja directa y hasta airada, pues de lo contrario no se escucha o no se toma tan en serio la incomodidad, molestia o el simple señalamiento.

Ciertamente, las quejas bajan cuando uno se centra en lo que sí hay y lo agradece, y con esa actitud es más sencillo encarar las situaciones aunque estén muy complicadas. Pero también hay momentos en los que queda bien quejarse y pelear por modificar el estado de las cosas. La clave parece estar en diferenciar cuando es momento de hacer qué cosa y no persistir en un estilo que está dejando de tener resultados.

GLM

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Esta Publicación No va a Cambiar tu Vida.

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La Libertad de una Taza de Café. Por @Crisreza

Lo siento, pero esta publicación no va a cambiar tu vida. Tampoco va a cambiar tu manera de pensar, como lo aseguran un montón de videos que circulan por el ciberespacio. Pretender que una de mis publicaciones haga cualquiera de las dos cosas me parecería sumamente arrogante, a lo más que aspiro es a generar una conversación entre mi texto y tus propias ideas, que te generes algunas preguntas personales, a que quizá respondas alguna de las que yo me hago, y a que podamos tener una conversación virtual por los diferentes medios de conexión disponibles gracias a internet.

Algunas de mis publicaciones también buscan contar cómo he hecho algunos cambios, y en otras pretendo mostrar con algo de humor mi punto de vista, o ironizar sobre él y los puntos de vista que repetimos y hacemos una moda en el espacio virtual y el cotidiano (a veces creo que cada vez nos cuesta más trabajo diferenciarlos). Quizá la máxima aspiración en esos casos es inspirar a la reflexión, a conversar sobre el tema conmigo o con alguien más, o a que simplemente alguien las lea y me diga que no está de acuerdo.

Si alguien hace algo diferente a lo que yo he hecho por probarme que estoy equivocado y además de eso consigue que le vaya bien, ¡excelente! Si alguien sigue alguno de los experimentos que he hecho y obtiene buenos resultados, me parece genial. Y es que aún en el trabajo de profesional del cambio, que cada vez me cuesta más trabajo llamarle terapia, lo más que puede uno hacer es señalar posibles caminos, detonar la reflexión sobre el que se está siguiendo y aplicar técnicas que ayuden a que la(s) persona(s) consiga el cambio que está buscando o por lo menos deje de irle tan mal como le estaba yendo.

Y es que si bien es cierto que cada uno de nosotros tenemos que hacer nuestro trabajo personal, los profesionales del cambio no podemos quedarnos en señalar eso, también es nuestra labor mostrar posibilidades de reflexión y acción, recordar motivos, co-crear posibilidades, ayudar a modificar hábitos, etc., y para todo eso no basta una publicación ni un video. ¿O ustedes creen que sí?

GLM

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Retroalimentación.

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Tanto si te dicen que algo que hiciste les gusta o no les gusta, o te dicen el clásico: “está bien, pero…”, es más, el silencio también es una retroalimentación. El punto es entender qué es lo que nos están retroalimentando, pues muchas veces no es el trabajo en sí ni nuestra persona per se, y es que muchas veces es lo que provoca nuestro trabajo en esa persona que lo ve, lo lee o lo escucha, pero el problema es que muchas veces las personas no están acostumbradas a analizar esa parte y a ponerle palabras.

¿Cómo nos van a decir que se sienten cuestionados si eso lo asocian a algo negativo?, ¿cómo decir que les pusimos enfrente una pregunta que no habían contemplado y para la que no tienen respuesta?, ¿qué pasa si lo que hicimos confronta su visión del mundo? Bueno, si muchas veces hasta es difícil decir porque algo nos parece mal, quizá por eso es más fácil tomar parámetros de un tercero para aplicárnoslos, así hasta parece que no es que el que retroalimenta lo piense así, más bien es “la regla” o “escala” que está aplicando.

¿Y que pasa cuándo nos toca a nosotros retroalimentar a alguien sobre su trabajo?, ¿qué tan específicos somos?, ¿qué tan claro tenemos que en ese momento estamos siendo jueces y qué es lo que estamos juzgando? Cuando lo hacemos, ¿retroalimentamos la acción o a la(s) perona(s)?, ¿es para mejorar o para que algo no se vuelva a hacer?

Mientras más claro tengamos cómo se nos retroalimenta, cómo lo hacemos nosotros y sobre qué vamos a estar hablando y escuchando, es más fácil vivir este proceso. ¿Cómo sabes que una retroalimentación es efectiva?, sencillo, si se continúa haciendo lo que estuvo bien y se cambia lo que estuvo mal. Todas estas ideas son fáciles de decir y quizá también de comprender, el detalle está en practicarlas.

GLM

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Tu Inteligencia Puede Jugar en Tú Contra

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Si siempre encuentras explicaciones que dicen que todos los demás están mal y que tu eres una víctima de sus errores o los de las circunstancias. Si tu lógica parece infalible pero tus resultados no son los que deseas, o si sabes tanto que te quedas paralizado al contemplar todas las cosas que pueden salir mal. Entonces tu inteligencia está jugando en tu contra.

O si la has usado tantas veces para salirte con la tuya aún estando equivocado, porque siempre encuentras una excusa o el argumento perfecto para quitarte la responsabilidad o para echarle la culpa a alguien más, aunque te salgas con la tuya tu inteligencia está jugando ahí en tu contra. Y es que al final siempre hay y habrá consecuencias, las mentiras y engaños que haces a los demás y a ti mismo con tu maravillosa inteligencia terminarán dejándote solo, y entonces podrás tener toda la razón, pero probablemente no tengas mucha satisfacción.

Cuidado, porque tu inteligencia también te puede hacer tonto a ti mismo.

GLM

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Terapeutas de Cuento XVIII. Falsas Dicotomías.

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Después de apagar el video de la sesión sobre la que quería que mi maestro me asesorara le dije: Ya no sé que es mejor, si trabajar con las ideas y las creencias de las personas o centrarme en las relaciones y los comportamientos que los contextos favorecen.

Mi maestro cerró el cuaderno de notas en el que atentamente había escrito varias notas mientras observaba la sesión en perfecto silencio, hizo una pequeña pausa en la que aprovechó para acomodarse los lentes y después me dijo:

-¿Qué te hace pensar que actúas en una u otra área? Es cierto que las intervenciones y las preguntas se suelen centrar en uno de los dos puntos de lo que en este momento mencionas como dicotomías, pero eso no quiere decir que una parte no toque a la otra. Muchas veces es más la teoría del terapeuta la que lo ciñe a uno u otro aspecto, otras es el estilo de la persona, pareja o familia, pero lo más importante para mí es no quedarse atrapado en lo que podría ser una falsa dicotomía, ¿por qué hacerlo? Si es por comodidad, con el tiempo sólo atenderás casos que respondan favorablemente al estilo que elegiste, pues esos casos tendrán mejores resultados y te irán refiriendo a más personas que tengan ese tipo de acercamiento a la vida. Si es por pureza teórica, ese tipo de casos terminarán por convencerte cada vez más. A mi me gusta más adaptarme a la situación y buscar soluciones diferentes a las intentadas, a veces me centro en la interacción y los comportamientos precisamente porque el problema se ha tratado de resolver en la dimensión de las ideas, las creencias y las palabras; otras, me centro en la manera en que las personas han encuadrado un comportamiento y busco como se pueden construir diferentes marcos de interpretación basados en lo que las personas piensan, dicen y hacen.

Hizo una pausa para tomar un poco de su café y después de saborearlo comentó:

-¿Has pensado en cambiar de lugar tu silla para que puedas captar con tu visión periférica tanto tu librero como el espejo unidireccional?

GLM

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Un Mes sin Azúcar Procesada. 2º Experimento del Año.

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Pensé que me sería mucho más fácil pasar un mes sin azúcar procesada, pero los primeros días tuve que pasármela preguntando y revisando etiquetas para verificar si aquello que iba a comer tenía o no azúcar. Además, me di cuenta de que muchos de los “antojos” o refrigerios que suelo comer entre comidas son precisamente de esos que tienen azúcar, algo que quizá no había notado porque suelo mantenerme en mi peso y por ello no suelo revisar qué es lo que como.

Después de una semana con el experimento, seguía quedándome a punto de comer algo antes de preguntar o revisar si tenía o no tenía azúcar, lo curioso es que hasta en el trabajo comenzaban a decir: “ah, no, no puedes comer de esto porque tiene azúcar, ¿verdad?”; lo bueno es que para evitar la tentación empecé a llevar algunas semillas al trabajo, lo que sirvió bastante bien y me ayudó a que superara la prueba más fácilmente.

Me encantaría decir que noté grandes cambios en un mes, pero la verdad es que no noté nada muy significativo, ¿será porque hice el experimento en un mes de sólo 28 días? Quizá. Esto me hizo pensar que probablemente haya experiencias de este tipo en las que valdría mucho la pena invertir más de un mes. Así que pasaré el resto del año evaluando si para el siguiente puedo pensar en experimentos que puedan tener más beneficios en mi vida diaria si los hago durante dos meses. ¿Alguna sugerencia?

GLM

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Publicidad y Marketing, ¿dos hijos bastardos de la Psicología?

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Habría que empezar por decir que, para mi, no es lo mismo Publicidad que Marketing. Para ponerlo en términos muy sencillos, la publicidad la veo como la búsqueda de llamar la atención para influir en una decisión de compra, mientras que el marketing tiene más que ver con la presencia de una marca, con la transmisión de una historia que está detrás de un producto o servicio, bueno, hay que decir que a veces esa historia es el centro del producto o servicio. Es cierto, se supone que una debería de ir ligada a la otra y ser coherente y congruente, pero, viendo ejemplos cotidianos de pequeñas y grandes marcas, uno puede ver fácilmente que estás dos disciplinas la mayor parte de las veces si no están disociadas, están francamente peleadas.

Vayamos ahora con la Psicología, que para muchos es una hija bastarda de la Filosofía, pero ese y el marketing político son temas que merecen un post aparte. Se supone que es una disciplina para analizar y entender la mente y el comportamiento humano (¿son algo distinto?, creo que aquí hay otra idea para un post), y bajo ciertos enfoques, ésta busca influir en el comportamiento de la persona o personas para que éstas tengan mejores resultados. Más allá de analizar más a fondo esta somera definición de psicología, así como las de publicidad y marketing, ¿a nadie más les parece que publicidad y marketing buscan usar ideas de la psicología para que la gente “simplemente” compre? A lo mejor eso de hijos bastardos suena muy fuerte, quizá nada más es “usar los poderes de la psicología para el mal”, pero, ¿no se la pensarán un poco los mercadólogos antes de querer hacer que la gente siga el camino del consumismo?, ¿qué pasa con los psicólogos que trabajamos de alguna manera en estos ramos? Amigos psicólogos y mercadólogos, ¿qué opinan?

GLM

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