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¿Citar o no citar en Redes Sociales?

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Probablemente el tema sea muy ñoño o friki, pero son de esas cosas que a mi me parecen importantes, pues tanto si uno pone una frase que le gusta o que considera profunda u oportuna para un momento de su vida, más vale que uno identifique bien de dónde vino. No vaya a ser que uno ande posando de intelectual y ponga la frase de uno de esos gurús de la autoayuda. O bueno, igual y uno se considera intelectual por leer ese tipo de autores, pero más vale saber bien si fue él o ella quien dijo lo que yo estoy poniendo que dijo.

¿Y las de los amigos? Esas se me hacen todavía más importantes, primero porque me encanta tener amigos que son más inteligentes que yo y logran sintetizar una idea en una frase, y segundo porque me parece una falta de respeto no reconocerlos su inteligencia y hacer esa especie de robo intelectual. Pues eso, que a mi me parece que no citar es tratar de robar una idea y no reconocer que uno necesita pararse en hombros de gigantes para ver más lejos. Cuando eso pasa, uno puede terminar citando mal hasta a un personaje de ficción, como sucede en la foto de Gandalf que encabeza este texto ;).

GLM

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2º Experimento del Año. Un Experimento Fallido.

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Bueno, en sentido estricto más que un experimento fallido, solamente le leí a mis hijas 10 de 29 días que tuvo el mes. Es cierto, no es ni el 50% del número de días que tuvo el mes, y no es por ponerle excusas a ese tipo de cumplimiento, pero además de que la carga de trabajo que he tenido ha sido bastante alta, la verdad es que este año también noté como la carga de estudio y de intereses de mis hijas ha aumentado. Con esto no quiero decir que ni ellas o yo no disfrutamos de los pocos días en los que hicimos coincidir nuestras agendas para darnos el espacio de leer juntos, al contrario, me parece que lo disfrutamos un montón y que es muy importante que terminemos este libro que estamos leyendo juntos, lo que quiero decir es que en esta ocasión los puntos de atención de cada uno de nosotros nos requieren mucha energía, bueno, por lo menos a mi, que no se trata de hablar por ellas, menos ahora que veo que no sólo tienen más ganas de defender sus intereses y su voz, sino que hoy tienen más argumentos y los saben articular de mejor forma. Quizá por esto mismo es que vale mucho la pena que sigamos teniendo este tipo de momentos de convivencia, sin aparatos electrónicos de por medio, con una historia que nos une y con un espacio que con todo y todas las ocupaciones, decidimos darnos los unos a los otros. Sin duda fueron pocos días, no queda más que procurar más de ellos aunque no se trate de un experimento.

GLM

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De Perros y Gatos

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Hasta hace un año pensaba que a una persona que le gustaban los perros era imposible que le gustaran los gatos y, quizá de manera poco sorprendente, yo me situaba en el extremo de aquellos que prefieren a los caninos. Probablemente todo esto tenga que ver con una mala experiencia que tuve con un gato, todo porque quería comprobar si era cierto que siempre caían de pie y en la quinta “comprobación” el felino se hartó y me puso una rasguñada de aquellas. Claro que también puede ser que el escuchar constantemente que son los provocadores de la toxoplasmosis (ya sé, lo malo de ser hijo de médicos son los nombres con los que uno se familiariza), haya reforzado mi mala idea de los gatos.

La cosa es que, teniendo una hija a la que le encantaba la idea de tener un gato, llegamos a un cumpleaños en el que eso de adoptar uno se convirtió en una realidad, y bueno, adoptamos una y entonces la convivencia con esta especie se convirtió en algo a experimentar. Al principio, debo confesar, me relacionaba con la gatita esperando que se comportara como perro, por lo que resultaba frustrante que no me hiciera caso a la primera o que se quedara tanto tiempo como yo quisiera mientras la acariciaba, y pues no, los gatos son diferentes, y si uno no se relaciona con ellos directamente, es decir, dejando un poco de lado la expectativa canina, pues está muy difícil que uno los aprecie, pero ya que uno les agarra el modo (como decimos en México) y se pone a apreciar sus movimientos y a convivir con ellos cuando sus ganas de contacto humano coinciden con las de uno, pues entonces la cosa se pone agradable.

Y es que los gatos sí conviven, pero si no lo quieren no lo hacen. Sí juegan, cuando quieren, y si uno no quiere pues ellos se inventan a qué jugar. ¿Será que son más libres?, ¿tendrá razón aquel dicho de que los perros se sienten humanos mientras que los gatos se saben divinos? No sé, pero ahora estoy convencido de que en esto de perros y gatos no hay realmente una disyuntiva, sobre todo si se convive con ellos desde las características que cada uno tiene. Claro que otra opción es que tenga razón la frase de Marcel Mauss: “el gato es el único animal que ha logrado domesticar al hombre”.

GLM

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2º experimento del año. (Casi) Un mes leyendo a mis hijas todos los días.

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Pues sí, en este año de experimentos el del segundo mes no lo completé satisfactoriamente. De los 28 días que tuvo el mes de Febrero este año, 6 días no cumplí con el objetivo de leer todos los días a mis hijas. Sin embargo, en esos 22 días que sí leímos pudimos terminar un libro que teníamos pendiente desde hace bastante, “El Jinete del Dragón de Cornelia Funke”, un libro que si bien no es mi favorito de esta autora, sí es bastante bueno, sobre todo para niños y niñas entre 8 y 11 años. Si tienen hijos un poco más grandes, de esos que luego se clasifican como “jóvenes lectores”, les recomiendo ampliamente la Trilogía de Tinta (Corazón de Tinta, Sangre de Tinta y Muerte de Tinta), misma que tuvo una muy mala adaptación del primer libro y quizá ésta provocó que mejor se alejaran de una excelente autora, gracias a la que mis hijas aprendieron lo que era un epígrafe.

Lo mejor de todo este experimento fue retomar la complicidad que da compartir ficciones, algo de lo que hablé hace algún tiempo aquí mismo, y que no es otra cosa más que compartir historias que se convierten en marcos de referencia y puntos de conversación y hasta de argumentaciones para empatizar o no con algún personaje. Sin duda esto es lo mejor de leer junto con mis hijas, tener un espacio compartido desde la fantasía que se traduce al espacio compartido “real”. Otro punto muy bueno de este experimento fallido, fue que una vez terminado el libro tomamos el siguiente (El Hobbit), retomando una especie de tradición familiar que quizá permanezca si ellas llegan a tener hijos.

Sigue el año y siguen los experimentos, veamos cómo me va con el siguiente.

GLM

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¿Por qué tomo Cerveza Artesanal?

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No, no es porque vendo cerveza artesanal, aunque les recomiendo mucho leer los motivos de quien lo hace en este post que fue uno de los detonantes para que escribiera estas ideas que ya tienen un rato en mi cabeza: “Por qué vendo cerveza artesanal“. Tampoco tiene que ver con que promocione a alguna marca en particular, aunque otro de los motivos para escribir esto fue una pequeña conversación con uno de los socios de Cervecería Chanate. Llegados a este punto, seguramente habrá quien se aventure a responder: “¡por borracho!”, pero la verdad es que nunca he sido un buen borracho, pues mi cuerpo se encarga de recordarme a la mañana siguiente que lo mío no son los excesos, o por lo menos no en este rubro. Sin embargo sí me gustan las bebidas alcohólicas, y desde hace un tiempo le tomé (jeje) un gusto particular a la cerveza artesanal. Así que bueno, una de las primeras razones por las que me acerqué a este tipo de cervezas fue precisamente el sabor, porque me gusta sorprenderme con los matices que puede tener una bebida de este tipo y con los cambios que tiene cuando la combinas con un alimento específico, que “elegantemente” se llama maridaje.

El segundo motivo, que quizá es tan o más fuerte que el primero, tiene que ver con que desde la primera cerveza artesanal mexicana que probé (una Cerveza Minerva Pale Ale en un bautizo), después de sorprenderme con el sabor pregunté por su procedencia y me encontré con toda una historia de creatividad y esfuerzo, de emprendimiento y organización, algo que me llamó profundamente la atención y de lo que me hice fan inmediatamente. Al seguir probando cervezas artesanales e investigando sus historias, me seguí encontrando con la narrativa de un pasatiempo que se había vuelto algo un poco más serio pero no por ello menos disfrutable, con relatos que hablaban de un propósito, dedicación y cuidados dirigidos a un acto creativo que se puede compartir con más personas. Digamos que encontré a artesanos que, como dijo una vez un maestro cervecero con el que platiqué, buscan hacer al mismo tiempo arte y ciencia, no sólo hacer algo en masa para que se consuma sin ser apreciado.

El tercer motivo, es que profundizando en este tema me encontré con una comunidad de productores que no sólo compiten sino que también se ayudan, comunidad que se extiende con aquellos que deciden vender este tipo de productos. Vamos, me encontré con una muestra de que se pueden hacer las cosas muy bien en este país a pesar de las dificultades, que se puede organizar una comunidad y llevar a cabo acciones para tratar de equilibrar la competencia entre pequeñas y grandes empresas, tratar de provocar cambios en impuestos o, incluso generar consciencia para que no se vendan este tipo de productos a menores de edad.

Es cierto, queda mucho por hacer para consolidar la comunidad cervecera artesanal en México, pero se está avanzando y se está haciendo al mismo tiempo que se cambia hacia una cultura de consumo y producción más responsables. Para mi esos son motivos suficientes para decir: ¡Salud!

GLM

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Juegos y Espejos

Es muy interesante saber a qué juega la gente, aunque a lo mejor habría que empezar por saber cuándo considera la gente que está jugando, a lo que algunas personas “ocupadas e importantes”  simplemente dirán: “¿a qué hora?”, y después nos harán saber que lo que ellos hacen es serio y no se presta para juegos, y entonces a lo mejor diremos que ese juego es muy aburrido y nos pondremos a platicar con alguien más (o a dibujar boas que se comieron un elefante).

Así que, hagamos a un lado esta posibilidad y definamos jugar como aquello que hacemos “sólo” por diversión o dicho con otras palabras eso que hacemos en nuestro tiempo libre (quien quiera ver más sobre el tema puede leer a Caillois, Huizinga o un montón de autores más).

Pareciera ser algo sumamente trivial, pero los juegos o actividades lúdicas que nos apasionan, la manera en que los jugamos e incluso cómo los describimos dicen mucho de nosotros. Quizá por eso resulte tan chocante cuando escuchamos a unos niños jugando a los narcos, y más cuando se pelean por quién va a ser el sicario. Pero no todos los juegos son tan claramente un espejo de la realidad y de todos modos la reflejan en gran medida. Piensen un poco en esos niños que tiraban las fichas cuando iban perdiendo, o en los compañeros que parecían ser los más burros y eran invencibles en el turista (aunque hay quien dice que este era un juego de suma diferente a 0), o los que eran felices simplemente con una pelota.

Nuestros juegos además de divertirnos nos enseñan a ganar y perder, a poner atención en ciertos aspectos, a relacionarnos en grupo o buscar ganar de manera personal. De ahí que es sumamente importante jugar y aprender a jugar diferentes juegos, disfrutar las victorias y las derrotas, reflexionando cómo se llegaron a unas y otras, aprender a jugar con las palabras y los números, y entender que aunque a veces parezca muy divertido no se trata de jugar con las personas.

Esos que no se divierten o juegan se pierden de mucho, y muchas veces los perdemos en ese mundo de seriedad.

Pero ustedes, ¿a qué juegan?, ¿cuáles son los juegos que les gustan?, ¿son individuales o colectivos?, ¿de azar o estrategia?, ¿de mesa o al aire libre? y sobre todo, ¿qué reflejan los juegos que juegan?

GLM

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